La tasa anual del índice de precios industriales (IPRI) repuntó al 3,4 % en marzo, cuando un mes antes caía el 6,9 %, una escalada que responde al encarecimiento de la energía provocado por el estallido de la guerra en Oriente Medio. Esa cambio radical en la evolución de la inflación industrial supone un duro golpe para la competitividad de las empresas españolas.

De acuerdo con los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios industriales en el ámbito de la energía escalaron un 7,9 % interanual, debido a la subida del coste del refino de petróleo del 42,9 % interanual.
La inflación en producción, transporte y distribución de energía eléctrica
También se encareció en menor medida la producción, transporte y distribución de energía eléctrica, así como la producción de gas y la distribución por tubería de combustibles gaseosos.
Asimismo subió el precio de los bienes intermedios (0,8 %), consecuencia del incremento de los precios de la fabricación de productos químicos básicos, compuestos nitrogenados, fertilizantes, plásticos y caucho sintético en formas primarias.
Sin contar con la energía, la inflación industrial sería del 1,2 % interanual, tres décimas superior a la registrada en febrero y 2,2 puntos por debajo de la tasa del IPRI general (3,4 %).
Solo en el mes de marzo los precios industriales subieron un 6,5 % respecto a febrero, de los que 3,87 puntos porcentuales fueron aportados por el refino del petróleo, en tanto que 1,76 puntos los provocaron la subida de la producción y distribución de energía eléctrica.
El IPRI subió en marzo en nueve comunidades autónomas, bajó en siete y se mantuvo estable en otra.
Las tasas más altas se dieron en Andalucía (12,5 %), País Vasco (8,6 %) y Murcia (6,4 %), mientras que las mayores caídas fueron para Asturias (−1,7 %), Baleares (−1,6 %) y Madrid (−1,5 %).


