El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, sostiene que la decisión mayoritaria por parte de los accionistas de no acudir a la opa del BBVA fue «un ejercicio de pragmatismo y racionalidad».
En el marco de una jornada organizada por el Colegio de Economistas de Cataluña, Oliu se ha mostrado satisfecho del «resultado contundente» de la operación, que no alcanzó el umbral mínimo del 30 % de aceptación para poder seguir adelante.
El presidente del banco considera que los accionistas tomaron su decisión en base a la «consideración de los riesgos asociados» y no se «dejaron llevar» por el mensaje de que «una empresa, por el hecho de ser grande, es más competitiva».
«No por ser bancos más grandes, más internacionalizados, serán necesariamente más competitivos o necesariamente más eficientes», ha sostenido.
También ha considerado que el sector público debe actuar para facilitar que el mercado funcione de manera eficiente, eliminando barreras y cargas regulatorias innecesarias.
Sobre la convergencia bancaria europea, Oliu ha advertido de que «el gran problema que tiene Europa es la fragmentación regulatoria y fiscal», y ha reclamado avanzar hacia «un fondo de garantía de depósitos común».
