Opa del BBVA al Sabadell: Entre el ‘no’ de Torres a la consulta popular al ‘gran rechazo social’ de Oliu

Finanzas 21/05/2025

La opa del BBVA al Sabadell da los últimos coletazo con Carlos Cuerpo, ministro de Economía, pensando si la eleva o no al Consejo de Ministros o emite una resolución directamente. Esto lo tendrá que hacer antes del 27 de mayo. Mientras tanto se suceden las declaraciones de los presidentes de ambos bancos. Para Torres, la consulta popular no deberá tenerse en cuenta. Para Oliu, la opa debe ser vetada por el amplio rechazo social. Y mientras tanto, los accionistas siguen esperando, después de más de un año, que les llegue su turno para decidir sobre la operación.

El presidente del BBVA, Carlos Torres, considera que la consulta pública del Gobierno sobre la opa del BBVA al Sabadell «no era necesaria» porque no ve razones de interés general en la operación y, por esta misma razón, confía en que no llegue al Consejo de Ministros.

Torres, presidente del BBVA, no entiende la consulta pública del Gobierno porque no hay razones de «interés general»

Todo ello para que los accionistas del Sabadell puedan elegir «cuanto antes» si aceptan la oferta de canje del BBVA que Torres ha insistido, en una entrevista radiofónica, en que es «muy generosa» y no hay razones para mejorarla, ha precisado Torres.

Una vez cerrada la consulta pública, Economía tiene que decidir antes del 27 de mayo si eleva la cuestión al Consejo de Ministros. Torres no ve razones para ello, por lo que confía en que los accionistas del Sabadell puedan elegir su futuro «pronto».

Y en el caso de que finalmente la operación llegara al Consejo de Ministros, el Gobierno tendría un mes más, hasta el 27 de junio para desvelar si impone condiciones adicionales, con que Torres calcula que, en el peor de los casos, unos días después se abriría el periodo de canje.

El banquero ha subrayado que la operación es buena «para todo el mundo»: para las empresas porque supone tener un aliado «más fuerte», con capacidad de dar más crédito y ayudar a internacionalización; para los empleados porque supone una oportunidad de crecer; para los accionistas del Sabadell porque se benefician de un mayor beneficio por acción y «más estabilidad»; y para la sociedad, porque el nuevo grupo cifra en 5.000 millones su capacidad adicional de conceder crédito.

Además de eso, Torres ha recordado que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la CNMC, autorizó «por unanimidad» la operación con compromisos «muy potentes» por parte del BBVA, lo que se traduce en que ahora es «mucho mejor» para todos.

El BBVA apuesta por Cataluña, según Torres

Torres ha señalado también que el BBVA es el banco que más está creciendo en España en el segmento de las pymes -una de cada cuatro pymes que se hicieron clientes de un banco en 2024 eligieron a BBVA- y en el caso de Cataluña, lo hicieron una de cada tres.

El banquero se ha referido además a «temores infundados» sobre la operación como su impacto en el crédito de las pymes, la exclusión financiera o la concentración del sector que, en sus palabras, «no es ningún problema en España, donde el sector es muy competitivo».

Y ampliando el foco más allá de España, ha argumentado que es el momento de que Europa despierte y ello requiere importantes inversiones que necesitan financiación, dando a entender que será más fácil con la unión del BBVA y el Sabadell, pues será banco «más fuerte, con más escala y con capacidad de servir mejor a los intereses».

Aun así, ha añadido que el BBVA es un banco «muy importante en Cataluña», donde cuenta con 2,5 millones de clientes y unos 4.000 empleados. Es el banco que más ha apostado por Cataluña en los últimos 10 años, ha sentenciado.

Ha negado que la región vaya a perder centros de decisión si culmina la operación porque el BBVA ha dicho desde el primer momento que mantendrá la sede del Sabadell en Sant Cugat del Vallés.

Y aunque entiende «las emociones», ha asegurado que el BBVA mide la opinión pública y hay más gente que ve bien la operación que los que la ven en contra. 

Oliu ve un «clamor social y empresarial» contra la OPA del BBVA al Sabadell

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, observa «un clamor social y empresarial» contrario a la OPA lanzada por el BBVA contra su entidad, y ha añadido que esta opinión coincide con su visión de que ambos bancos «generan más valor separados que juntos».

Así lo ha señalado en una conferencia del foro de encuentro empresarial impulsado por la Cámara de Comercio de Alicante, la Cámara Business Club, donde ante varias decenas de empresarios ha señalado que, a la espera de que termine la actual fase de la OPA, la visión «en contra» que se ha generado hace que ésta «no tenga buenas perspectivas».

Oliu ha recalcado que el Sabadell es un banco español de carácter plurirregional para atender a las empresas y clientes de las distintas comunidades autónomas mientras que el BBVA «no es un banco español», sino que «la mitad» es de países iberoamericanos y también de Turquía, donde tiene gran presencia.

Por ello, está convencido de que «como proyecto, el BBVA y el Sabadell generan más valor separados que juntos» y para justificarlo ha ofrecido un amplio abanico de datos favorables a la entidad que preside para sostener que el Sabadell tiene un gran futuro en solitario, como es que desde 2020 ha multiplicado por ocho su cotización.

Ha subrayado que «el Sabadell es un banco que tiene alma y que es difícil que se reproduzca en casa ajena», y ha asegurado que, aunque tiene un origen catalán, trata de desarrollar un «proyecto de integración española hecho desde Cataluña» con «la misión de dar servicio y ayudar a crear riqueza en las comunidades donde está presente».

Un modelo de negocio distinto del Sabadell

Por el contrario, ha continuado, el BBVA «tiene un proyecto internacional muy importante y lo ha hecho muy bien» pero se trata de un modelo de negocio distinto del Sabadell, cuyo objetivo, ha insistido, «es España y dar servicio a empresas de las distintas comunidades autónomas».

De los accionistas, ha recordado que son los que finalmente tendrán que pronunciarse sobre las intenciones del BBVA, pero ha indicado que el riesgo de apostar por el Sabadell es «bajo» mientras que el de unirse a la entidad de Carlos Torres «es alto».

Oliu ha insistido en esta idea de que «la OPA es meterse en riesgos», y ha dicho que tratará de trasladar este mensaje a los accionistas «para que lo tengan en cuenta y sepan ver en qué se juegan su dinero» una vez que estudien el folleto de la operación.

También ha señalado que no es momento de otras posibles operaciones del Sabadell con bancos españoles de tamaño medio o pequeño, como se ha podido especular en fechas recientes, y sobre la decisión del Gobierno tras el proceso de consulta pública, que cree que llegará en las próximas semanas, ha explicado que la parte política «es un dato pero no forma parte» de su «negociado», por lo que sólo le queda estar tan expectante a lo que se determine como el resto de actores implicados.

Después de confesar a los empresarios alicantinos que «viviría bastante bien si no hubiera la OPA», ha defendido el trabajo desarrollado por su equipo directivo, que ha calificado de «matrícula de honor». De ellos, ha mencionado especialmente la labor del director ejecutivo del Sabadell, César González-Bueno, quien «lo ha hecho de maravilla». 

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