Mientras muchos fondos de inversión europeos crecían en volumen, sus operaciones internas seguían dependiendo de herramientas tradicionales como hojas de cálculo y correos electrónicos. Esa brecha tecnológica fue el punto de partida para que en 2021 Víctor Martin, Julien De Mayer y Olga Porro fundaran Fundcraft, una fintech especializada en digitalizar la operativa de los gestores de activos. Cuatro años después, su plataforma ya da soporte a flujos de inversión por valor de 12.000 millones de euros, con la vista puesta en superar los 20.000 millones en 2025.
Fundcraft ha logrado captar 11 millones de euros en financiación y ha reforzado su equipo, especialmente en su sede de Girona, donde se concentra el desarrollo tecnológico, el diseño de producto y los servicios financieros. La oficina de Luxemburgo, por su parte, se encarga de los aspectos regulados y de la relación con bancos depositarios, auditores y supervisores.
La ronda de financiación de Fundcraft
Uno de los hitos clave para la compañía fue la ronda de financiación de cinco millones cerrada en mayo de 2024, liderada por Aperture Capital y con participación de SIX Fintech Ventures. “Buena parte de la industria sigue trabajando con sistemas obsoletos. Nosotros queremos automatizar procesos manuales, garantizando cumplimiento normativo y eficiencia”, señalaba Víctor Martin, CTO y cofundador. Solo medio año después, Fundcraft sumó otros seis millones procedentes de los fondos 3VC y MiddleGame Ventures.
Esta inyección de capital ha permitido acelerar el crecimiento en tres direcciones: el desarrollo de nuevas funcionalidades, la expansión internacional y la ampliación del equipo, que en Girona ha pasado de 40 a 85 personas en solo un año. Desde la primera ronda, el número de fondos gestionados por la plataforma ha aumentado un 60 %, y los activos bajo administración se han elevado desde 8.100 millones hasta los actuales 12.000 millones.
Aunque la regulación recae en Luxemburgo, la compañía ha consolidado su núcleo operativo en Girona, ciudad a la que recientemente trasladó su sede tecnológica al Girona Hub. “Trabajar desde aquí es una ventaja competitiva. No solo por la proximidad con Barcelona, sino por la calidad de vida y el talento que atrae”, afirma Martin. El nuevo espacio, de 900 metros cuadrados, tiene capacidad para acoger hasta 150 profesionales.


