Cómo ser por unas horas un explorador famoso o un ilustre viajero

Cómo ser por unas horas un explorador famoso o un ilustre viajero

22 enero, 2016
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Actualizado: 22 enero, 2016 0:00
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J. Felipe Alonso

Madrid, 22 ene.- La Feria Internacional de Turismo de Madrid permite que, por unas horas, cualquier persona que acuda al recinto ferial de Ifema pueda transportarse en el tiempo y en el espacio y convertirse, al menos de forma virtual, en un explorador famoso o en un ilustre viajero.

No hay nada imposible para quien tiene la imaginación suficiente para querer viajar, y para ello nada mejor que recorrer los casi 60.000 metros cuadrados en los que se distribuyen representaciones de más de 165 países.

Que sí, que todo es posible.

Que se quiere ser como Lawrence de Arabia, pues nada, pabellón de Asia, estand de Jordania y una visita a las imágenes del desierto de Uadi Rum o a las playas de Acaba.

La ruta de la seda, ¿Marco Polo?, pues más de lo mismo, recorrer esa parte de Asia interna a la búsqueda de los lugares que recorrió el insigne veneciano y a sus encuentros con Kublai Jan.

¿África?, «Doctor Livingstone, supongo».

En otro pabellón, la inspiración del descubrimiento del continente africano, de las labores de exploradores de la talla del ya mencionado Livingstone, o de Mungo Park o Speke, y el encuentro con las fuentes del Nilo, es posible.

Así como cobijarse en una jaima mauritana y soñar con aquellos valientes aventureros que cruzaron el desierto sahariano a principios del siglo XX buscando entrar en la ciudad santa de los tuareg, Tombuctú.

Cruzando el pasillo central que separara en el Ifema pabellones pares de los impares, viene la visita a los lugares del continente americano, a aquellas regiones donde un grupo de españolitos pusieron sus pies, descubrieron unos pueblos, logrando crear unos movimientos culturales, pese a quien pese, que han perdurado por siglos.

Desde Cólon, hasta Hernán Cortés, pasando por Pizarro, Hernando de Soto, Ponce de León…, de todos ellos, e incluso de Lope de Aguirre, se puede ver algo en ese pabellón, sin olvidarnos de algunos monumentos encontrados por otros exploradores, americanos, franceses e ingleses, como las ruinas de Machu Pichu, Chichen Itzá, Tulum…

Y sin abandonar la parte impar de la feria, el visitante se puede adentrar en la zona española, donde las Comunidades Autónomas ofrecen su cultura, su ocio,su gastronomía, y donde también se puede recordar y ser, por unos minutos, viajeros tan ilustres como Alexandre Dumas, que recorrió gran parte de España para escribir un libro de viajes.

Fue precisamente Dumas quien escribió una carta a un bandolero que ejercía como tal en Sierra Morena, pidiéndole, con el correspondiente pago, que asaltase la diligencia en la que iba para saber que «emoción» se sentía.

Pero hay más, porque España es tan rica y tan especial que… Baste con recordar la frase que pronunció un capitán británico, que desde Gibraltar viajó por el sur español en 1835: «Spain is different», palabras que recuerdan a una campaña promocional del Gobierno en los años sesenta.

El visitante, tras ese recorrido, se habrá doctorado, al menos de forma virtual, como un explorador más o como un viajero ilustre, a la vez que se podrá llevar de vuelta casa una experiencia singular, y el deseo de, en algún momento, hacer realidad lo que hoy fue un viaje teórico.

Estas son algunas de las «cosillas» de las que se pueden disfrutar en esta edición, la 36, a la que asisten 9.419 empresas de 165 países. EFE

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