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La inversión en Productos Cotizados

En España, la cultura del ahorro siempre ha tenido un peso enorme. No arriesgar y proteger lo que se tiene es un instinto humano, y es muy normal.  Según el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de ahorro en hogares españoles se situó en el 13,6% de su renta disponible en 2024, por encima del promedio histórico. A primera vista, esto parece positivo, pero de este 13,6%, casi el 70% está en depósitos bancarios. En otras palabras, la mayoría de nuestro dinero está metido en el banco.

En un entorno donde los precios suben, limitarse únicamente a ahorrar se convierte en un obstáculo silencioso para el crecimiento financiero personal. El resultado es que nuestro dinero pierde poder adquisitivo con la inflación o se queda sin generar rendimiento.

Ante este escenario, aparece una idea clave: la libertad financiera no se construye solo con ahorro, sino aprendiendo a invertir con criterio. Comprender los riesgos, diversificar inteligentemente y conocer las herramientas que existen en el mercado es lo que permite transformar nuestros ahorros en un activo que trabaja a nuestro favor.

En este camino, Société Générale, como emisor de Productos Cotizados, desempeña un papel clave, proporcionando guías detalladas y análisis exclusivos.

La psicología del ahorro vs la inversión

El miedo a invertir tiene raíces profundas. La psicología lo explica bien. Detrás de cada decisión hay emociones y sesgos que influyen más de lo que creemos. Según la Teoría Prospectiva (Prospect Theory), desarrollada por Daniel Kahneman y Amos Tversky en 1979, el miedo a perder pesa más que el deseo de ganar. Este fenómeno, conocido como aversión a la pérdida (loss aversion), explica por qué muchos ahorradores prefieren mantener su dinero en depósitos, aunque eso implique perder poder adquisitivo.

A esto, se suma el sesgo del statu quo, identificado por Samuelson y Zeckhauser (1988), que explica la tendencia natural a mantener lo conocido, aunque no sea lo óptimo. Lo familiar se percibe como seguro. En otras palabras, se acepta una pérdida segura (inflación) para evitar una pérdida incierta (volatilidad).

Pero aquí surge la paradoja: no invertir también es un riesgo.

Si dejamos el dinero quieto mientras los precios suben, nuestra capacidad de compra disminuye. Si las empresas crecen y la economía se transforma y nosotros no participamos, nos quedamos atrás. Por eso, cuanto mejor entiendes las herramientas (los productos financieros), más libertad financiera tienes, porque dejas de depender de un único camino.

Por eso, la clave no está en evitar el riesgo, sino en entenderlo y saber gestionarlo. Una de las formas más efectivas de hacerlo es a través de la diversificación.

La diversificación tridimensional

La diversificación va más allá de simplemente elegir distintos activos. Trata de construir una estrategia sostenible en tres dimensiones:

  1. El qué

Esta es la diversificación más clásica, diversificar en qué inviertes. Esto implica diversificar por sectores, geografías, tamaños, modelos de negocio, y más.

Por ejemplo, se podría tener parte en tecnológicas estadounidenses, parte en energía europea, y parte en empresas asiáticas de consumo. Con Productos Cotizados, puedes invertir en índices globales, materias primas, divisas o temáticas específicas, sin necesidad de disponer de gran capital.

  • El cómo

Aquí entramos en lo que llamamos diversificación por vehículo de inversión. No es lo mismo tener una acción directamente que acceder a ella mediante un fondo, un ETF o un Producto Cotizado.

La gran variedad de Productos Cotizados te permite personalizar las características que quieras tener en tu inversión. Puedes elegir el grado de apalancamiento, establecer barreras, elegir el grado de protección de capital, cubrir riesgo de divisa o fijar vencimientos según tu horizonte y objetivos:

  • ¿Quieres protegerte de caídas? Puedes usar Reverse Convertibles o Certificados de Capital Protegido.
    • ¿Quieres amplificar los movimientos del mercado? Tienes los Warrants, Turbos, o Multis.
    • ¿Quieres aprovecharte de mercados laterales? Están los Inlines y los Bonus Warrants.
    • O, ¿quieres acceder a mercados que de otra forma serían inaccesibles? Con los Certificados Tracker puedes invertir en tendencias como el del metaverso. Incluso, con los Productos Cotizados puedes invertir en materias primas.
  • El cuándo

La tercera dimensión, el cuándo, consiste en diversificar en el tiempo.

La práctica más conocida es el Dollar-Cost Averaging (DCA): invertir de forma periódica (mensual o trimestral) en lugar de hacerlo todo de golpe. Esto reduce el riesgo de entrar justo en un mal momento del mercado y suavizas los altibajos, evitando decisiones emocionales.

Y, como no, aquí también entran los Productos Cotizados. Estos incorporan plazos de vencimiento y estructuras temporales claras, lo que facilita planificar tus inversiones en el tiempo y aplicar estrategias como la diversificación temporal, o time diversification en la literatura académica.

La diversificación tridimensional establece los fundamentos que nos permiten empezar a construir nuestra libertad financiera. Pero, para aplicarlo en la práctica, hay que conocer las herramientas. Aquí entran los Productos Cotizados.

Las dos grandes familias de Productos Cotizados

Los Productos Cotizados son productos financieros que cotizan en bolsa igual que una acción y que ofrecen una amplia gama de mercados y estrategias, personalizando la experiencia de cada uno.

Estos se pueden dividir en dos familias: los Productos Cotizados de inversión y los Productos Cotizados apalancados.

  1. Productos Cotizados de inversión

Estos productos no usan apalancamiento por lo que están pensados para aquellos que buscan un equilibrio entre seguridad y rendimiento. Por eso, se suelen usar para horizontes más a largo plazo, porqué las fluctuaciones a corto plazo del mercado tienen poco impacto en el valor a largo plazo del producto.

Si buscas inversiones seguras y tranquilas, estos son tus productos.

Entre ellos existen los siguientes productos:

  • Certificados de Capital Protegido (CCP)
  • Reverse Convertibles (RCB)
  • Bonus Warrants
  • Certificados Tracker
  • Productos Cotizados apalancados

Por otro lado, estos productos, como bien indica su nombre, sí usan apalancamiento, por lo que, están diseñados para estrategias activas de mayor riesgo. Estos se utilizan en estrategias de corto plazo (p. ej. para el trading).

Si buscas inversiones agresivas, estos son tus productos.

Entre ellos existen los siguientes productos:

  • Warrants Tradicionales
  • Turbo Warrants
  • Multi Warrants
  • Inline Warrants

La libertad financiera no aparece de un día a otro. Se construye poco a poco. Ahora que entendemos los cimientos (la importancia de invertir), la estructura (la diversificación y la gestión del riesgo) y las herramientas (los Productos Cotizados) estamos preparados para empezar a diseñar una cartera que responda de verdad a nuestros objetivos.

La inversión en Productos Cotizados requiere una vigilancia constante de la posición. Los Productos Cotizados comportan un alto riesgo si no se gestionan adecuadamente. Existe la posibilidad de que el inversor pierda la totalidad de su inversión. Antes de invertir, los inversores deben consultar el KID, el Folleto Base y las Condiciones Finales del producto disponibles en https://bolsa.societegenerale.es/.

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