Los iBonds se han convertido en uno de los mayores motores de crecimiento para BlackRock dentro del segmento de ETF de renta fija. En apenas dos años desde su lanzamiento en Europa, la gestora ha captado más de 11.000 millones de dólares en esta gama de fondos con vencimiento fijo. Con la incorporación de seis nuevas estrategias a principios de octubre, la familia ya cuenta con un total de 31 productos.
“Nuestro objetivo es ofrecer una curva completa de vencimientos de hasta diez años, ya que muchos clientes nos han manifestado su interés en crear carteras tipo ‘escalera de bonos’, con vencimientos anuales”, explica Vasiliki Pachatouridi, directora de Estrategia de Producto de Renta Fija de iShares para EMEA. Aunque los ETF se pueden negociar libremente en el mercado, la mayoría de los inversores optan por mantenerlos hasta el vencimiento bajo una estrategia buy and hold.
En cuanto al perfil de los inversores, Pachatouridi señala que el reparto es equilibrado: el 50% de los flujos proviene de clientes institucionales y el otro 50% de inversores de banca privada. Dentro de este último grupo, destaca el creciente papel de las plataformas digitales como canal de entrada.
Una apuesta estratégica en renta fija de BlackRock
El lanzamiento de los iBonds forma parte de una de las grandes apuestas de BlackRock en el segmento de ETF de renta fija. La gestora introdujo estos productos en Europa en agosto de 2023, tras el éxito alcanzado en Estados Unidos, donde los iShares iBonds ETF, presentados en 2010, han crecido hasta abarcar más de 40 vencimientos distintos y acumular unos 50.000 millones de dólares en activos bajo gestión al cierre de 2024.
BlackRock, sin embargo, no está sola en este terreno. En los últimos dos años, varias gestoras han lanzado en Europa sus propias gamas de ETF de vencimiento fijo (fixed maturity). Invesco ha introducido su serie BulletShares —disponible en euros y dólares— centrada en deuda corporativa con vencimientos anuales definidos; Amundi ha desarrollado su línea Fixed Maturity, orientada a bonos soberanos de la zona euro; y DWS lanzó en 2023 sus Xtrackers Target Maturity ETF, que replican índices de bonos corporativos con fechas de vencimiento entre 2027 y 2033.
Con la expansión de los iBonds y el interés creciente de los inversores por estrategias de rentabilidad previsible, BlackRock refuerza su liderazgo en el mercado europeo de ETF de renta fija, un segmento que sigue ganando tracción en el entorno de tipos estables y búsqueda de rendimiento.


