Anthropic, creadora del chatbot Claude, ha comunicado a un grupo de inversores que prevé registrar beneficios operativos por segundo trimestre consecutivo, en un intento de despejar las dudas sobre el elevado gasto de las empresas de inteligencia artificial antes de su prevista salida a bolsa, informa este lunes ‘Financial Times’.
La compañía espera que su resultado operativo ajustado, que excluye algunos costes, sea positivo este trimestre, según varias personas conocedoras de la situación citadas por el FT.
Anthropic podría alcanzar una valoración de 2 billones de dólares
Anthropic, que ha elegido el Nasdaq para su salida a bolsa en una fecha aún no anunciada, podría alcanzar una valoración de 2 billones de dólares (1,72 billones de euros) o más, de acuerdo con una fuente consultada por el diario.
La compañía había previsto publicar la documentación de la operación la semana pasada, pero en su lugar la compartió con un grupo reducido de inversores y responderá a sus preguntas antes de hacerla pública, señala el rotativo.
Anthropic registró un resultado operativo ajustado positivo en el segundo trimestre, después de que sus ingresos se multiplicaran por catorce respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 11.500 millones de dólares (9.890 millones de euros).
A finales de julio, la compañía generaba ingresos a un ritmo de 65.000 millones de dólares al año (55.900 millones de euros), frente a los 9.000 millones (7.740 millones de euros) de finales de 2025, apunta el FT.
De acuerdo con dos de las personas citadas por el periódico, el margen bruto de Anthropic supera el 80 % antes de contabilizar los ingresos que comparte con socios de distribución, como Amazon, y el coste de entrenar sus modelos.
Preocupación mundial por la IA
La posible salida a bolsa se produce en un momento de preocupación por la velocidad del desarrollo de la IA y sus efectos sobre el medioambiente, el empleo y el futuro de la humanidad.
El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidió el sábado a la industria que ralentice el ritmo de desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial ante la preocupación por el poder de los nuevos modelos, un llamamiento al que se sumaron sus rivales de OpenAI, Sam Altman, y de SpaceXAI, Elon Musk.
Altman confirmó el sábado que OpenAI seguirá siendo una empresa privada este año, pese a haber presentado confidencialmente en junio la documentación para una posible salida a bolsa, y consideró que 2026 sería un momento poco aconsejable para cotizar por las preocupaciones sobre la seguridad de la IA.


