El presidente ejecutivo de la petrolera saudí Aramco, Amin al Naser, predijo un aumento en la demanda mundial de petróleo en tres millones de barriles diarios si termina la guerra entre Estados Unidos e Irán y vuelve la situación a la normalidad en la zona del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
«Se espera un incremento en la demanda en tres millones de barriles diarios si vuelve la situación a la normalidad, solo para compensar las cantidades que se han retirado de las reservas y responder al aumento requerido en los mercados», dijo Naser en una entrevista con la cadena Al Arabiya Business, de propiedad saudí, difundida este jueves.
Estimó en 3.000 millones de barriles la pérdida en los mercados desde el inicio del conflicto en el Golfo, el 28 de febrero, que calificó de «crisis sin precedentes para los mercados del petróleo y el gas natural», y advirtió de que los precios podrían haber alcanzado niveles superiores a los actuales.
«Cuando comenzó la crisis, los inventarios eran inferiores a los de los cinco años anteriores. Los precios podrían haber sido incluso más altos de sus niveles actuales», dijo el máximo responsable de la mayor petrolera del mundo.
Atribuyó el control de los precios a que «la Agencia Internacional de Energía envió a los mercados unos 420 millones de barriles diarios para paliar la crisis, mientras que China, que importa a través del mar unos 11 millones de barriles diarios, redujo sus exportaciones en 5 millones en junio».
Aramco considera importante el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí
Un factor que también consideró importante es el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí, que transporta siete millones de barriles diarios de petroleo desde los yacimientos orientales para su exportación a través del mar Rojo, evitando así las restricciones en el estrecho de Ormuz.
Al Naser afirmó que su país trabaja para aumentar la producción de ese oleoducto a diez millones de barriles diarios, y construir nuevas vías para la exportación de sus productos de energía, y ampliar las existentes, además de incrementar los almacenes en el extranjero para hacer frente a posibles crisis en el futuro.
«Actualmente tenemos tres vías de exportación; El golfo Arábigo (Pérsico), a través de Ormuz; el mar Rojo, a través del estrecho de Bab al Mandeb; y el Mediterráneo desde la terminar de Sidi Kreir», a través del oleoducto SUMED, señaló.
«Desde que comenzó la crisis empezamos los estudios técnicos para ampliar (el oleoducto) Este-Oeste y otras vías, además de las reservas fuera del reino, en Asia, donde está el mayor mercado de Aramco», añadió.
El oleoducto Este-Oeste, con el que el reino exporta petróleo a través del puerto de Yanbu es la alternativa principal saudí para evitar Ormuz, pero actualmente no está al 100 % de su capacidad máxima tras un ataque el pasado 11 de septiembre atribuido a las milicias iraquíes proiraníes.


