El Tesoro Público español ha colocado este jueves 5.831 millones de euros en tres denominaciones distintas de bonos y obligaciones del Estado que, en todos los casos, se han adjudicado a un interés marginal inferior.
Según los datos de la subasta, la última de junio, el Tesoro ha vendido 2.552 millones de euros en unas obligaciones a diez años, cuyo rendimiento ha sido del 3,386 %, inferior al 3,395 % previo.
Por otro lado, se han adjudicado otros 1.953 millones de euros en obligaciones a siete años. En este caso, el interés ha caído al 3,038 %, desde el 3,169 % anterior.
Por último, el Tesoro ha adjudicado otros 1.326 millones de euros en obligaciones a treinta años, pero con una vida residual de 14 años y un mes. El interés aplicado es del 3,641 %, menor al 3,817 % previo.
La demanda por parte de los inversores ha alcanzado los 10.940 millones de euros. De esta manera, la ratio de la subasta, diferencia entre lo solicitado y lo finalmente colocado, es de 1,87 veces.
La puja de hoy ha sido la primera que celebra el Tesoro después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera subir los tipos de interés por primera vez en casi tres años, hasta situarlos en el 2,25 %.
La rentabilidad del bono español a diez años baja al entorno del 3,3 %
El pasado jueves, el BCE elevó los tipos de interés en un cuarto de punto ante el alza de la inflación como consecuencia de la guerra en Irán, y su previsión es que los precios sigan aumentando durante el verano y se mantengan por encima del objetivo del 2 % hasta el primer semestre de 2027.
Una decisión que no ha compartido la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) que, este miércoles, decidió mantener sin cambios los tipos de interés, en la horquilla entre el 3,5 y el 3,75 %.
En la que fue la primera junta de política monetaria dirigida por el nuevo presidente de la institución, Kevin Warsh, la Fed mantuvo sin cambios las tasas a pesar de que la inflación sigue elevada por la guerra de Irán.
El banco central, que publicó también su informe trimestral de proyecciones económicas, mostró que de 18 miembros, ocho apuestan por mantener las tasas en su nivel actual, y tres consideran que deberían subirse y situarse entre el 4 y el 3,75 % para cuando acabe el año.
Asimismo, este jueves, tanto el Banco de Noruega como el de Suiza han mantenido las tasas sin cambios.
También se reúne este jueves el Banco de Inglaterra, en una jornada en la que Estados Unidos e Irán han firmado el acuerdo de paz.
En este contexto, la rentabilidad del bono español a diez años, el de referencia, baja al entorno del 3,3 %


