El gas natural TTF en el mercado holandés sube más del 3 % y minutos antes de las 15:00 horas el megavatio/hora ha alcanzado los 100 euros, rompiendo nuevos máximos desde el año 2022, cuando llegó a situarse cerca de 350 euros por la guerra entre Rusia y Ucrania.
A las 14:57 horas, el megavatio/hora de gas natural TTF registraba una subida del 3,10 %, que le ha llevado a alcanzar los 100,3 euros.
Antes de la apertura del mercado, el megavatio/hora de TTF subía un 1,78 % y se situaba en 98,50 euros, después de que ayer al final de la sesión bajara el 0,53 %, hasta los 96,17 euros el megavatio hora. Sin embargo, a lo largo de la mañana ha ido subiendo hasta finalmente llegar a superar poco antes de las 15:00 horas, los 100 euros.
La subida del gas se produce debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la restricción de suministros de gas natural licuado (GNL), a lo que se suman los depósitos europeos con un nivel por debajo de la media.
En lo que va de año, el precio del gas natural en Europa se dispara ya en torno al 250 % y desde el estallido del conflicto en Oriente Medio su revalorización se aproxima al 200 %.
Según los analistas de XTB las subidas se producen debido «al aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y las preocupaciones sobre la disponibilidad de suministro durante el invierno».
Los países miembros abogaron por diversificar las rutas de suministro e hicieron hincapié en un precio justo para el gas
XTB ha destacado recientemente que los inventarios europeos se encuentran en torno al 75 % de su capacidad, lo cual supone un nivel «excepcionalmente bajo» para esta época del año.
Esta situación de menores reservas incrementa la sensibilidad del mercado ante posibles interrupciones en los flujos de gas natural provenientes del Golfo Pérsico.
Los expertos apuntan a que, de continuar con las actuales subidas, el precio de soporte se podría situar entre 90,96 y 94,52 euros.
Los miembros del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), conocido como la ‘OPEP del gas’, aprobaron en la víspera tras su cumbre en Moscú una declaración final en la que expresaron su determinación en fortalecer el rol de la organización en la escena internacional.
Entre otros asuntos, acordaron crear mecanismos de reacción ante crisis en el mercado de gas, promover la transición hacia una economía baja en carbono a través del uso de gas natural y fortalecer el liderazgo ecológico del este hidrocarburo.
En el texto de la declaración también se destaca la creciente importancia de gas natural para el desarrollo sostenible y la promoción de la estrategia de mitigación y adaptación al cambio climático.
Los países miembros, además de defender el derecho soberano sobre los recursos naturales en su territorio, abogaron por diversificar las rutas de suministro e hicieron hincapié en un precio justo para el gas a través de la firma de contratos a largo plazo, la diversificación de los mecanismos de fijación de precios y la introducción de tecnologías modernas.
