El banco ING prevé poco recorrido para los mercados globales en el segundo semestre del año al considerar que ya han crecido lo suficiente y apuesta por el sector tecnológico y financiero, mientras que por regiones se decanta por países emergentes y en materias primas por el oro.
En la presentación de las perspectivas para el segundo semestre del año 2026, el director de Estrategia de Inversión de ING, Francisco Quintana, ha señalado que no hay una dirección clara para la segunda mitad del año al depender de la evolución del conflicto en Irán y, aunque ha considerado que aún vale la pena invertir en bolsa, cree que la dispersión aumenta y es necesario «afinar» más.
Quintana ha explicado que se preveía que 2026 fuera el año de la normalización del crecimiento y la inflación en Europa, que se esperaba que se mantuviera estable en Europa en el 2 %, e incluso se planteaba un repunte del crecimiento impulsado por la IA, sin embargo, todo cambió cuando el 28 de febrero comenzó la guerra de EEUU e Israel contra Irán.
A pesar de ello, ha considerado que se espera que el impacto de la guerra sea temporal, si bien ha destacado que será desigual. En España el impacto será más limitado al ser menos dependiente energéticamente y en la UE será mucho más fuerte, mientras que en EEUU se pospondrá la aceleración hasta 2027.
Quintana ha situado la inflación en el 3 % a finales de año
Ha destacado que la estanflación vuelve a ser un riesgo real aunque no es el escenario central, ya que para que se produjera se debería producir una nueva escalada del conflicto durante varios meses.
El escenario central para ING es que el acuerdo de paz entre EEUU e Irán va a aguantar.
En este escenario base, ING sitúa el precio del brent a final del cuarto trimestre del año en 85 dólares, mientras que a finales de 2027 se situaría en 72 dólares, y el megavatio/hora del gas natural TTF estaría en 48 euros a finales de este año, y en 32 euros al término de 2027.
Respecto al euro, ING prevé el cambio respecto al dólar a 1,17 en el tercer trimestre y a 1,22 a finales de 2027.
En cuanto a la inflación en la eurozona, Quintana la ha situado en el 3 % a finales de año y en el 1,8 % al término del próximo año; mientras que en el caso de EEUU estaría en el 3,6 % a finales del próximo mes de diciembre y en el 2,2 % al término de 2027.
Ha destacado que incluso en el escenario central, el principal cambio es que los bancos centrales ya no serán un motor de impulso de la bolsa y los bonos.
ING cree que los beneficios empresariales seguirán beneficiando a las bolsas
En su análisis ha apuntado que la guerra en Irán ha hecho daño a los bonos, pero en bolsa los beneficios empresariales han ganado al miedo a la recesión; y cree que esos beneficios se van a extender al resto del año y a todas las geografías, especialmente en emergentes-
En este contexto, IG apuesta por la Inteligencia Artificial a pesar del riesgo que presenta una oleada de nuevas salidas a bolsa en EEUU.
ING cree que los beneficios empresariales seguirán beneficiando a las bolsas, pero se muestra menos optimista que el mercado sobre ese crecimiento. En cuanto a la renta fija, ING apuesta por la de emergentes y los bonos de alta rentabilidad.
Por otro lado, en cuanto a las materias primas, cree que son un buen activo en cartera, ya que a pesar de las recientes caídas de los precios energéticos, ve improbable que se vaya a producir un desplome, pues hay que rellenar los depósitos de gas y petróleo
En cuanto al oro, ha justificado la apuesta por el metal dorado al seguir teniendo uno de los mejores comportamientos para descorrelacionar carteras y porque el trasvase del bono americano a oro por parte de lso bancos centrales no ha terminado.


