JP Morgan ha aconsejado en sus perspectivas de inversión para 2026 centrarse en la inteligencia artificial (IA), en los bloques económicos que se están formando con el retroceso de la globalización y en tener presente la persistente inflación.
De acuerdo con el informe «Perspectivas de inversión global para 2026: promesas y presiones» de J.P. Morgan Private Bank, el próximo año «los inversores se enfrentan a la doble fuerza de la productividad impulsada por la IA y la inflación persistente en un panorama global fragmentado».
El auge de la IA, que está transformando las industrias, impulsando la productividad y remodelando los mercados laborales, está alimentando un aumento de la inversión y la especulación sobre una posible burbuja, pero se «sustenta en fundamentos sólidos y no en un exceso especulativo».
En consecuencia, la firma de inversión ha señalado que «en última instancia, creemos que el mayor riesgo radica en estar poco expuestos al impacto radical de esta tecnología transformadora».
Ha añadido que para el próximo año se prevé que las empresas tecnológicas estadounidenses inviertan más de medio billón de dólares en IA, con lo que los fondos destinados a este sector «contribuirán más al crecimiento del PIB estadounidense que el gasto de los consumidores».
A medida que la globalización retrocede, las distintas regiones redefinen sus «roles y oportunidades»
Sin embargo, advirtió de «los riesgos del exceso de entusiasmo» que se pueden producir en los mercados privados en el desarrollo de «la IA agéntica (sistemas de inteligencia artificial diseñados para funcionar de forma autónoma), aplicaciones industriales verticales y el software horizontal habilitado por la IA», aún en pañales.
Respecto a la «fragmentación», JP Morgan ha comentado que a medida que la globalización retrocede, las distintas regiones o zonas económicas redefinen sus «roles y oportunidades» que aconsejan el reparto estratégico de las inversiones teniendo en cuenta «los cambios en la dinámica de la seguridad, el comercio y las divisas».
Así, de Europa ha destacado tener presente «el ambicioso estímulo fiscal alemán y el aumento del gasto europeo en defensa», que impulsarán las perspectivas de crecimiento, y no olvidar las oportunidades de invertir en las empresas privadas europeas, «que a menudo pasan desapercibidas para los inversores globales».
De Latinoamérica ha precisado que puede aprovechar el fin de la relajación de los tipos por los grandes bancos centrales, porque ofrece perspectivas alentadoras sobre las divisas y el crecimiento, además de ser «indispensable en las cadenas de suministro y en la transición energética», así como en el impulso futuro de la industria y la IA.
JP Morgan ha incidido en los «rendimientos impresionantes» que están dando en China
En Asia, JP Morgan ha incidido en los «rendimientos impresionantes» que están dando en China la innovación tecnológica en IA, plataformas de consumo y vehículos eléctricos, mientras que ha resaltado las oportunidades de la India y de los sectores tecnológico y exportador de Taiwán.
En cuanto a la incidencia de la inflación en las carteras de inversión, JP Morgan ha hablado de su carácter estructural desde que se produjo el fuerte aumento de los precios en 2022.
Por ello, ha precisado que «los bonos siguen siendo esenciales para la construcción de carteras, pero los inversores deben mirar más allá de la renta fija tradicional para hacer frente a la inflación persistente y al aumento de la volatilidad de los tipos».
En consecuencia, aconseja complementar la inversión en deuda «con materias primas, activos reales y fondos de cobertura no correlacionados».


