La actividad de la zona del euro se contrajo en abril, después de quince meses consecutivos de crecimiento, si bien la caída de la actividad se concentró en el sector servicios, en un contexto de presiones inflacionistas por el impacto de la guerra en Oriente Medio.
El flash del índice PMI de actividad total de la zona del euro que elabora S&P Global, publicado este jueves, se situó en 48,6 puntos en abril frente a los 50,7 de marzo, por debajo del nivel de ausencia de cambios de los 50 puntos.
El declive de la actividad total se concentró en el sector servicios, cuya actividad comercial se redujo por primera vez en casi un año y decayó al ritmo más intenso desde febrero de 2021.
Por el contrario, la producción manufacturera siguió en aumento y se expandió por cuarto mes consecutivo, aunque en parte vinculada al aprovisionamiento de ‘stocks’ de seguridad, dadas las perturbaciones que la guerra en Oriente Medio está provocando en las cadenas de suministro.
Las presiones inflacionistas siguieron aumentando, puesto que tanto los costes de los insumos como los precios cobrados aumentaron a las tasas más acusadas de más de tres años debido a las repercusiones de la guerra.
En este escenario, la confianza empresarial se ha debilitado y el nivel de empleo se ha reducido marginalmente en la industria, mientras que se mantuvo en los servicios.
El economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, señala que la contracción del indicador PMI en abril apunta a una caída del crecimiento trimestral del 0,1 % para la zona del euro en el segundo trimestre.
Aunque la caída se ciñe aún al sector servicios, Williamson afirma que el crecimiento sostenido del sector industrial observado en abril «no está exento de posibles sorpresas desagradables».


