La Junta de Accionistas de Telefónica ha avalado la nueva política de dividendos que se ha puesto en marcha con el nuevo plan estratégico y que en 2026 pasa a ser de 0,15 euros por acción pagadero en junio.
Esta cuantía supone reducir el que había en 2025 que ascendía a 0,30 euros en acción que se pagaba en dos tandas.
En la sesión, uno de los accionistas preguntó al presidente de Telefónica por esta nueva política de dividendo y por el precio de la acción.
Dividendo e inversión de Telefónica
El presidente de la compañía, Marc Murtra, ha afirmado que el dividendo es ahora parte integral de la política de asignación de capital de la compañía, lo que significa que primero invierte en el futuro de la misma y en su capacidad de generar caja.
Después, y una vez asegurada la flexibilidad financiera para afrontar esta nueva etapa, se compartirá dividendo con los accionistas.
Ha confiado en que el precio de la acción de la compañía subirá, ya que será resultado de la capacidad de generar ingresos con el mercado, de generar ebitda de calidad y de transformar el ebtida en flujo de caja.
El reto de ser una de las mejores telecos del mundo en 2035
Telefónica se ha fijado el reto de ser una de las mejores telcos en Europa en 2030 y una de las mejores del mundo en 2035, según ha anunciado su presidente, Marc Murtra, a los accionistas.
En la junta de accionistas de carácter ordinario, Murtra ha desvelado este jueves su estrategia, que pasa por ejecutar el plan presentado el pasado noviembre y por transformar la compañía de una «forma integral», en un contexto marcado por la «incertidumbre y la volatilidad geopolítica y económica» así como por la irrupción de la inteligencia artificial.
Telefónica apostará por operaciones de «consolidación» en sus mercados clave en Europa (España, Alemania y Reino Unido) y por avanzar en su estrategia de reducir su presencia en Hispanomérica, tras culminar su salida de Perú, Urguay, Ecuador, Colombia y Chile.
Murtra ha anunciado que para conseguir sus retos se apoyarán en cinco ejes: caminar hacia la consolidación y liderazgo europeo; buscar una compañía más innovadora y competitiva; ofrecer más y mejores servicios al cliente; ser una referencia institucional tanto en España como en Europa; y hacer una gestión ambiciosa rigurosa y eficaz.
En lo que concierne a la consolidación, ha afirmado que la fragmentación del mercado europeo, limita la escala de las compañías y reduce la inversión en tecnología y dificulta la innovación.
Considera que, en este nuevo equilibrio global, Europa necesita empresas líderes capaces de garantizar una soberanía tecnológica y Telefónica «quiere formar parte de esta respuesta europea».


