La rentabilidad de los bonos soberanos mundiales a muy largo plazo, pero sobre todo de algunos países como Reino Unido o Japón, se han disparado hasta máximos en las últimas sesiones, consecuencia de varios factores como una inflación que sigue al alza o unos déficits fiscales en expansión.
Así lo explican los expertos, para quienes el volumen de emisiones que han acomedido tanto Estados como empresas, y que han marcado récord en las últimas sesiones, también ha contribuido al alza de los tipos de interés de la deuda.
Esto se traduce en que los inversores han vendido este tipo de activos (bonos, títulos de deuda), lo que ha provocado una caída de su precio y un alza de su rentabilidad (si el precio del bono cae, el tipos de interés que exige el mercado es más alto).
Según datos de Bloomberg recogidos por EFE, el rendimiento del bono a treinta años de Reino Unido alcanza este miércoles el 5,74 %, lo que supone un nuevo récord desde que hay registros, en 1998.
De la misma manera, en Japón, la rentabilidad de esta referencia alcanza el 3,295 %, máximos desde 1999, última fecha de la que hay datos.
Los bonos soberanos a 30 años superan el 4% en países como Francia o España y se acerca en Alemania
En el caso de otros países como Francia, inmerso en tensiones políticas, el rendimiento de la deuda a este plazo alcanza el 4,483 % (máximos desde 2011); en Alemania, el 3,392 % (máximos desde 2011); y en España, el 4,281 % (máximos desde 2023).
En Estados Unidos, donde el mercado está pendiente de los aranceles, y los posibles recortes de tipos de la Reserva Federal (Fed), el bono a treinta años alcanza una rentabilidad del 4,989 %, aunque el pasado junio ya se situó por encima del 5 %.
El contagio no llega a los bonos a diez años
Teniendo en cuenta los bonos de referencia, es decir, a diez años, en la mayoría de países, su rentabilidad se repliega este miércoles tras varias sesiones al alza: En Alemania baja al 2,774 %; en España, al 3,377 %; en Francia, el 3,571 %.
Por el contrario, se mantiene al alza en Estados Unidos, hasta el 4,29 %; en Japón, hasta el 1,627 %; y en Reino Unido, donde se incrementa hasta el 4,813 %.


