El grupo OHLA espera alcanzar este año unas ventas superiores a los 4.100 millones de euros y un ebitda de más de 215 millones y confía en poder recuperar el pago del dividendo en 2027.
Así lo ha señalado el consejero delegado del grupo, Tomás Ruiz, que ha añadido que la compañía trabaja para retomar el pago del dividendo pero que antes hay que acometer otras fases como la reducción de deuda y que, aunque probablemente no sea en este año, sí lo tienen como meta recuperarlo en 2027.
En este sentido, cree que el reciente acuerdo para su proyecto inmobiliario Canalejas de Madrid resuelve las incertidumbres y hace posible poner en valor la galería y el aparcamiento. Sin embargo, no creen que la venta pueda hacerse de inmediato ya que su maduración va a requerir algunos meses.
Respecto a la venta de su negocio de Servicios, OHLA sigue trabajando para poner en valor la compañía y buscará una oferta que se corresponda con el valor de la empresa.
Deuda de OHLA con el Grupo Villar Mir
Además, asegura que ya está en proceso para cobrar un tramo de deuda que te tenía contraída con la compañía el Grupo Villar Mir y que espera que pueda materializarse en próximos meses.
Uno de los objetivos del grupo participado por los hermanos mexicanos Amodio es reducir la deuda asociada a los bonos, y el objetivo es hacerlo con la rotación de activos y después acometer una refinanciación de los mismos en unos términos más convenientes para la compañía.
El CEO de OHLA, que insiste en que la acción de la compañía no refleja el valor de sus activos, ha indicado que el grupo trabaja con los bancos, de forma individual, para ampliar su capacidad de avales. Éstos y las pólizas de caución suponen actualmente 5.000 millones.
Para 2026, OHLA también espera un resurgir de las actividades industriales tras la situación «coyuntural» de 2025, marcada por el enfriamiento de las renovables en algunas geografías, entre ellas España, con saturación y ralentización de proyectos.
En el caso de Chile, ha confirmado que además del acuerdo que se alcanzó con el gobierno chileno para seguir adelante con el proyecto hospitalario del Biobío, han acordado hacer una liquidación ordenada de una pequeña compañía que tenían en el país, que prácticamente ya no operaba ya que solía acometer proyectos que ya no se desarrollan en OHLA.
Una nueva etapa
El presidente de OHLA, Luis Amodio, ha afirmado que una vez resueltas de forma definitiva las incertidumbres judiciales, como el proceso arbitral del Hospital de Sidra que suponían «una espada de Damocles» para la compañía, se han disipando las «sombras» y se abre una nueva etapa libre de contingencias plenamente enfocada en el crecimiento y la rentabilidad.
Todo ello, ha agregado, frente a «voces interesadas que durante años cuestionaron nuestra estabilidad y que, en muchos casos, quisieron condicionar la confianza del mercado».
Amodio ha insistido en que OHLA es una nueva compañía, más sólida financieramente, exigente en su gestión, ejemplar en su gobernanza y más preparada que nunca para afrontar los retos de un entorno cada vez más competitivo y cambiante.


