La economía de la eurozona, medida en su índice PMI, regresó a terreno de crecimiento en julio, poniendo fin a una racha de estancamiento, en un contexto de renovado impulso de los nuevos pedidos y de cierto alivio en las presiones inflacionistas, aunque la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio sigue condicionando las perspectivas.
El flash del índice PMI compuesto de actividad total de la zona euro que elabora S&P Global se situó en 51,9 puntos en julio, frente a los 50 de junio, marcando así su nivel más alto de los cinco últimos meses y su primera expansión en cuatro meses.
Los datos muestran una notable recuperación de la actividad comercial del sector servicios, cuyo índice se situó en 51,6 puntos, frente a los 49,4 de junio, alcanzando su máxima de los cinco últimos meses tras tres meses de caídas.
Por su parte, la producción manufacturera aceleró su ritmo de crecimiento hasta los 53,0 puntos, su nivel más alto en más de cuatro años.
Mejora generalizada del PMI
El índice PMI muestra una mejora generalizada por países, con Alemania registrando crecimiento por primera vez en cuatro meses, Francia contrayéndose a su ritmo más suave desde febrero, y el resto de la zona euro anotando su expansión más marcada de los últimos ocho meses.
Los nuevos pedidos aumentaron por primera vez en cinco meses, mientras que los pedidos de exportación moderaron su caída.
Las presiones de costes se moderaron respecto a junio, con la inflación en su nivel más bajo desde febrero, si bien los precios pagados por las empresas siguieron aumentando de forma notable.
El empleo registró su primer aumento en lo que va de 2026, aunque de forma apenas marginal, ya que los recortes de plantilla en manufacturas contrarrestaron el refuerzo del empleo en servicios.
La confianza empresarial de cara a los próximos doce meses continuó recuperándose y alcanzó su nivel más alto en cinco meses, aunque se mantuvo por debajo del observado antes del estallido del conflicto en Oriente Medio.
El economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, señala en el informe que julio deja un «bienvenido resurgimiento» de la actividad económica en la zona euro, aunque advierte de que la volatilidad geopolítica hace incierto que esta mejora pueda mantenerse.
Según el economista, los resultados del PMI apuntan a un crecimiento trimestral de la economía de la eurozona cercano al 0,3 %.


