El director general de Santander Consumer Bank España, Fernando Jáñez, ha dicho este miércoles que la transposición de la directiva de financiación al consumo es una gran oportunidad para atajar la inseguridad jurídica que afecta al sector, que tiene que asumir decisiones jurídicas retroactivas.
Jáñez, que ha participado en un debate de la jornada ‘Tu financiación responsable’, organizada por la asociación ASNEF, ha indicado que los actores que intervienen en la financiación al consumo no están suficientemente coordinados y, por un lado, está el legislador, por otro el supervisor, que se encarga del cumplimiento, y los tribunales, que interpretan las normas.
El máximo responsable de la filial del Banco Santander ha afirmado que la situación actual es de absoluta incertidumbre, después, por ejemplo, de las dos sentencias del Tribunal Supremo sobre tarjetas de crédito revolving.
También ha dicho que hay tribunales que están tomando decisiones divergentes con la del supervisor y ha insistido en que el negocio del crédito necesita un marco estable.
Jáñez ha manifestado que hay que trabajar para que la norma esté clara y las entidades no se encuentren con situaciones que, con efecto retroactivo, tengan que asumir.
Se pone más foco en prevenir situaciones indeseadas y no en avanzar en monitorizar la actividad crediticia, la situación en que están los clientes, señala el director general de Santander Consumer
En su opinión, se está poniendo mucho foco, a veces equivocadamente, en todo lo que tiene que ver con la transparencia, en prevenir situaciones indeseadas, y no se está avanzando lo suficiente en monitorizar la actividad crediticia, la situación en que están los clientes.
Ha recordado que el trabajo de las entidades no finaliza cuando conceden el préstamo y el cliente puede tener eventos que pueden influir en el cumplimiento de sus obligaciones y pueden producirse situaciones que requieran una remediación.
Además, considera que la directiva supone una oportunidad para modernizar la regulación, pues el mundo evoluciona y la forma de comercializar los productos también, por lo que hay que adaptar el marco normativo a la realidad.
Oportunidades
También considera que es una oportunidad para tener un marco más homogéneo en Europa, pues, por ejemplo, las normas que se aplican en Holanda son sustancialmente distintas a las que se aplican en España, lo que comporta obligaciones adicionales, que complican el proceso y eso se refleja en el coste del crédito.
Asimismo, cree que la transposición de la directiva también es una oportunidad para elevar los estándares de seguridad del consumidor y evitar situaciones de sobreendeudamiento.
El director general de CECA, Antonio Romero, ha señalado que los tribunales «han hecho una irrupción estelar» y ha añadido que las sentencias del Supremo vienen a responder a que la legislación en algunos ámbitos es insuficiente.
Ha señalado que los tribunales están aportando en algunos casos un control de transparencia adicional, con la preocupación que provoca esa jurisprudencia en cuanto a su sesgo retrospectivo.
Romero ha apuntado que, por ejemplo, en el caso de los préstamos hipotecarios la mayoría son anteriores a la Ley de Crédito Inmobiliario y si se aplicara a toda la cartera de crédito hipotecario los requisitos que se han introducido después, se produciría inseguridad jurídica.
Antonio Romero ha pedido, por eso, que en la transposición de la directiva del crédito al consumo se evite cualquier aplicación retrospectiva.


