La empresa Solaria obtuvo un beneficio neto de 80,36 millones de euros entre enero y marzo, un 50 % más que en el primer trimestre de 2025, gracias, en su mayor parte, al crecimiento de los ingresos.
Según ha informado este lunes la compañía especializada en energía fotovoltaica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los ingresos -por ventas, por prestación de servicios y «otros»- se situaron en 120,4 millones de euros, un 49 % más.
En esta categoría, las ventas de energía se acercaron a los 26 millones, frente a los 22,1 millones de un año antes, gracias al crecimiento de la producción por la puesta en funcionamiento de sus nuevas plantas y a la disminución del 20 % en el precio capturado, entendido como el ingreso medio real por la producción de energía eléctrica en función de las horas en que se produce esa energía.
Los ingresos también recogen la prestación de servicios relacionados con el desarrollo de proyectos de infraestructura para terceros, por importe de 49,6 millones de euros.
Y en el apartado de «otros» se incluyen los 45 millones anotados tras dar entrada al fondo Stoneshield en el accionariado de la filial del Grupo Gravyx, con un 50 %.
Solaria busca convertirse en una plataforma energética clave para el crecimiento de la infraestructura digital
Asimismo, el beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones o ebitda se situó en 113,2 millones de euros después de crecer el 53 %, un indicador que se utiliza para medir la rentabilidad.
La compañía mantiene, además, un margen ebitda del 94 %, reflejo de la «eficiencia de su plataforma y de la calidad de sus activos», dice la nota.
Los activos totales se situaban en 2.550 millones de euros al cierre de marzo, con un patrimonio neto de 770 millones de euros, un 9 % más que a cierre de 2025, un balance «reforzado» después de la ampliación de capital y venta de autocartera por importe de 300 millones realizada hace dos semanas, de cara a «acelerar nuevos proyectos de crecimiento», según la compañía.
Con el mismo fin, los gastos de personal bajaron un 2 %, con lo que el Grupo asegura que alcanzó una plantilla «estable» con el objetivo de poder acometer su plan de expansión y diversificación.
Los gastos de explotación se elevaron hasta los 3,14 millones, frente a los 2,9 millones de un año antes, debido principalmente a los costes operativos de las nuevas plantas que han entrado en funcionamiento.
En definitiva, Solaria busca convertirse en una plataforma energética clave para el crecimiento de la infraestructura digital y los centros de datos en Europa, ya que considera que el crecimiento de los gigantes tecnológicos o «hyperscalers» y la digitalización europea impulsarán una fuerte demanda «estructural» de energía en los próximos años.


