El dólar se recupera este miércoles ligeramente de los mínimos de cuatro años que tocó ayer, pero las apuestas sobre su posible depreciación crecen mientras Donald Trump subraya que la moneda estadounidense está “en un nivel adecuado”. Pero no es la primera vez que el presidente estadounidense deja entrever que su verdadero deseo es un dólar más débil.
Las declaraciones de Trump han sido el detonante de la caída del dólar hasta mínimos de febrero de 2022, después de que la moneda estadounidense registrara su peor desempeño anual desde 2017, con una caída superior al 9% en 2025 y un descenso adicional del 2% en lo que va de 2026.
Entre los factores que explican esta caída se encuentran la política económica de Trump basada en aranceles, tensiones geopolíticas y presión sobre la Reserva Federal, que aumentan la presión sobre la divisa.
«Un dólar fuerte perjudica a Estados Unidos»
En este contexto, cobra especial relevancia el análisis de Stephen Miran, asesor económico de la Casa Blanca y miembro influyente de la FED. Hace un año, Miran presentaba un informe que apoyaba esta visión de Trump: un dólar fuerte perjudica a Estados Unidos.
Según Miran la moneda estadounidense está sobrevalorada en un 25% debido a su estatus de moneda de reserva mundial, lo que encarece las exportaciones y abarata las importaciones, dañando la competitividad de la industria manufacturera. “Un dólar demasiado fuerte perjudica nuestras exportaciones y permite que los productos extranjeros entren demasiado baratos, afectando a los fabricantes estadounidenses”, subrayaba Miran.
