Las granjas lecheras pueden desempeñar un papel clave en la conservación del paisaje rural y de numerosas especies ligadas a los sistemas agrarios tradicionales. Sin embargo, en las últimas décadas, la intensificación de la producción y la transformación de los usos agrarios han provocado una importante pérdida de biodiversidad, afectando especialmente a aves, polinizadores y otros grupos de fauna asociados a estos ecosistemas.
Para tratar de revertir esta situación, SEO/BirdLife, en colaboración con Nestlé, ha puesto en marcha el proyecto Ecosistemas Lecheros, con el objetivo de desarrollar un modelo de gestión agroambiental que contribuya a compatibilizar producción y conservación de la naturaleza mejorando la funcionalidad ecológica de las granjas, a la vez que se refuerza su resiliencia frente al cambio climático.
El proyecto Ecosistemas Lecheros, financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y por Nestlé, se desarrollará durante algo más de dos años en alrededor de unas 30 de las más de 160 granjas que proveen de leche las fábricas de la cornisa cantábrica de la compañía de alimentación, que actuarán como granjas piloto, para lo que se firmarán acuerdos de Custodia del Territorio entre cada una de las explotaciones y SEO/BirdLife.
“Mediante actuaciones de gestión sostenible, el proyecto pretende crear un modelo compatible con la biodiversidad que sirva de referencia para el conjunto del sector agroganadero”, ha explicado Felipe González, delegado de SEO/BirdLife en Cantabria, comunidad desde la que se coordina el proyecto.
Por su parte, Jordi Aycart, director de Supply Chain y Sostenibilidad de Nestlé España, ha destacado que “en Nestlé queremos acompañar a los ganaderos que nos proveen de leche en una transición que combine competitividad, resiliencia y respeto por el entorno. El proyecto ‘Ecosistemas Lecheros’ refleja nuestro compromiso con quienes forman parte de nuestra cadena de valor y con la conservación de la naturaleza, impulsando un modelo capaz de proteger la biodiversidad y, al mismo tiempo, contribuir a la viabilidad de las explotaciones ganaderas”.
Acciones de fomento de la biodiversidad
Entre las acciones previstas se encuentra la mejora de pastizales mediante nuevas estrategias de manejo de siegas y pastoreo regenerativo, favoreciendo la floración de plantas silvestres y la recuperación de la fertilidad del suelo. También se crearán setos biodiversos con especies autóctonas, fundamentales como corredores ecológicos y refugio para la fauna.
El proyecto contempla, además, la creación de charcas para anfibios y otros organismos acuáticos, la restauración de muros de piedra y rocallas para favorecer la presencia de reptiles y pequeña fauna, así como la instalación de cajas nido para aves y refugios para murciélagos. A ello se sumará la siembra de franjas floridas destinadas a atraer a insectos polinizadores y fauna auxiliar beneficiosa para el control natural de plagas.
Estas medidas contribuirán no solo a mejorar la biodiversidad, sino también a reforzar servicios ecosistémicos esenciales como la polinización, la conectividad ecológica, la captura de carbono o la conservación del suelo.
El conocimiento generado en las experiencias piloto se trasladará tanto al sector ganadero como al público en general a través de acciones de divulgación y formación, que incluirán la redacción de un manual de buenas prácticas, de modo que se ponga en valor el papel de las explotaciones lecheras como espacios capaces de compatibilizar producción alimentaria y conservación de la naturaleza.
Seguimiento científico de la biodiversidad
Previamente a la ejecución de las acciones, la organización conservacionista realizará un diagnóstico inicial de la biodiversidad en cada granja lechera participante, elaborando así planes de actuación específicos para cada explotación. Por ello, una parte fundamental del proyecto será la realización de minuciosos seguimientos científicos de aves, mariposas y abejorros, grupos considerados excelentes bioindicadores del estado de conservación de los ecosistemas agrarios. Estos censos permitirán evaluar la eficacia de las actuaciones desarrolladas y conocer cómo evoluciona la biodiversidad en las explotaciones participantes. Los seguimientos serán realizados por personal especializado mediante metodologías científicamente contrastadas, permitiendo obtener datos comparables y generar conocimiento útil para mejorar la gestión ambiental de las granjas lecheras.
La propuesta incluye cartografiar unas 160 explotaciones lecheras que proveen de esta materia prima a Nestlé para evaluar los porcentajes de alto valor para la biodiversidad en cada una de ellas, y la creación de un visor cartográfico donde se mostrarán las medidas adoptadas por cada granja participante.
Continuación de proyectos Con esta iniciativa, Nestlé continua con su apoyo a los ganaderos con los que trabaja y con los que ya ha desarrollado diversos proyectos para fomentar la biodiversidad en sus fincas, así como para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus granjas. Asimismo, también lleva a cabo medidas de agricultura regenerativa en los cultivos que proporciona alimentos a las vacas lecheras.


