La gestora Serena se ha consolidado como un actor clave en el proyecto de alta velocidad ferroviaria que unirá Oporto con Lisboa, a través de su participación en ‘Lineas II’, un vehículo conjunto con la constructora portuguesa Mota-Engil. El consorcio, adjudicatario del contrato en 2023, está formado además por otras compañías lusas como Teixeira Duarte, Casais, Conduril, Gabriel Couto y Alves Ribeiro. El proyecto tiene una duración de 30 años en régimen de concesión y abarca el diseño, desarrollo, construcción y financiación de la nueva infraestructura.
La línea ferroviaria contará con un recorrido total de 290 kilómetros y permitirá trenes de hasta 300 km/h, lo que reducirá el tiempo de viaje entre las dos principales ciudades portuguesas a tan solo una hora y quince minutos.
En su primera fase, el proyecto se centrará en el tramo entre Oporto y Aveiro, que tendrá una longitud de 71 kilómetros. Esta etapa incluye infraestructuras emblemáticas como un puente de 9,5 kilómetros sobre el río Duero, que facilitará la conexión directa de alta velocidad entre Oporto y Vila Nova de Gaia.
Asimismo, se prevé la construcción de 14,4 kilómetros de túneles y viaductos, entre ellos un túnel urbano en Gaia diseñado para reducir el impacto ambiental y social en una zona altamente urbanizada. También se levantarán dos nuevas estaciones —una en Oporto y otra en Gaia— que actuarán como nodos estratégicos dentro del sistema ferroviario del norte de Portugal.
La finalización del proyecto está prevista para 2030, con una estimación de ingresos anuales medios de 170 millones de euros, ajustados a la inflación. La financiación se ha cerrado con un consorcio de 12 entidades financieras, tanto nacionales como internacionales, entre las que figura el Banco Europeo de Inversiones.


