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Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi JinpingLos presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping./EFE

China da una cal y otra de arena a Estados Unidos

Paul Mielgo

Las tensiones entre Washington y Pekín  se intensifican después de anunciar China su plan para imponer una Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong.

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El índice Hang Seng en la bolsa de Hong Kong ha caído en la última sesión más de un 5% y el yuan se ha depreciado después de que el Congreso Nacional del Pueblo de China abandonara su práctica de hace décadas de establecer un objetivo anual para el crecimiento.

En el primer día del mayor evento político del año en China, Xi Jinping envía un mensaje claro a Donald Trump: vamos a hacer lo que queramos en Hong Kong, y no tenemos miedo de las consecuencias. Para Xi, la medida permite a Pekín reafirmar el dominio sobre la excolonia británica, donde hace casi un año el gobierno autónomo chino no pudo controlar las protestas pro-democracia. Ahora ante el aumento del desempleo debido al Covid-19 y la posibilidad de una gran pérdida en las elecciones legislativas de Hong Kong de septiembre, el Partido Comunista ha decidido que tenía más que ganar con esta decisión para detener cualquier amenaza potencial.

Pero por otro lado y a pesar del cruce de acusaciones entre Pekín y Washington, China ha reiterado su compromiso de implementar la primera fase de su acuerdo comercial con Estados Unidos. En los últimos dos años, la administración Trump ha impuesto aranceles sobre aproximadamente 360.000 millones de dólares en productos chinos, y China ha respondido con la misma moneda, los gravámenes sobre más de la mitad de las exportaciones de Estados Unidos. Las dos partes firmaron un pacto comercial de fase uno el 15 de enero y retiraron algunos de los aranceles. Ahora este acuerdo está en el aire con los muchos frentes que tienen abiertos ambas potencias.

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