Franco Macchiavelli analiza un mercado con los índices europeos en retroceso. El IBEX 35 vuelve a situarse por debajo de los 18.000 puntos, mientras Wall Street trata de estabilizarse después de que el S&P 500 y el Nasdaq pusieran fin a tres sesiones consecutivas de caídas. El mercado sigue muy condicionado por la evolución de los bonos, el petróleo y la geopolítica, en un contexto donde las correcciones empiezan a verse como algo normal tras las fuertes subidas acumuladas en los últimos meses.
Franco Machiavelli explica que el foco sigue puesto en la renta fija, especialmente en los tramos largos de deuda estadounidense, donde el fuerte repunte de las rentabilidades continúa generando preocupación entre los inversores. En este contexto, las recientes declaraciones de Donald Trump, apuntando a un posible acuerdo para poner fin al conflicto con Irán, dieron cierto alivio temporal a los bonos, aunque el movimiento fue limitado y todavía insuficiente para cambiar la tendencia de fondo.
Otro de los elementos clave es el petróleo, que empieza a mostrar signos de agotamiento tras rechazar resistencias importantes. El comportamiento del crudo sigue siendo determinante tanto para Europa como para Estados Unidos, especialmente por su impacto sobre la inflación y sobre las expectativas de tipos de interés.
El analista considera que los mercados están atravesando una fase de consolidación lógica después del fuerte rally vivido en los principales índices estadounidenses. Recordó que tanto el Nasdaq como el S&P 500 e incluso el Russell 2000 habían alcanzado máximos históricos recientemente, por lo que estas correcciones entran dentro de la normalidad y, de hecho, el mercado ha caído menos de lo que podría esperarse teniendo en cuenta las preocupaciones existentes sobre bonos, inflación y geopolítica.
Además, el mercado permanece atento a NVIDIA, cuyos resultados fueron muy sólidos, aunque vuelve a aparecer la sensación de que las grandes tecnológicas necesitan sorprender constantemente para seguir impulsando las subidas.