Javier Cabrera analiza un mercado con fuertes avances después de que trascendiera un principio de acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Aunque el pacto todavía no se ha firmado oficialmente, los mercados descuentan que las negociaciones avanzan en la buena dirección y que podrían desembocar en la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos para el comercio mundial de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz, fundamental para los mercados
La importancia de este paso marítimo es enorme: por él transita alrededor de una quinta parte del petróleo mundial y una proporción muy relevante del gas natural licuado. Cualquier interrupción en su actividad genera tensiones en las cadenas de suministro, encarece el transporte energético y aumenta las presiones inflacionistas a nivel global.
La posibilidad de que vuelva a funcionar con normalidad ha provocado una reacción inmediata en los mercados. El petróleo ha registrado fuertes descensos, con caídas cercanas al 5%, al reducirse la denominada “prima geopolítica” que se había incorporado al precio durante los meses de conflicto. La bajada del crudo es especialmente relevante porque contribuye a moderar las expectativas de inflación y reduce los costes energéticos para empresas y consumidores.
El IBEX 35 en máximos históricos
En este contexto, el IBEX 35 ha sido uno de los grandes beneficiados. El selectivo español ha logrado superar con claridad la resistencia que venía frenando las subidas durante las últimas semanas y ha alcanzado la cota de los 19.000 puntos. Según Javier Cabrera, el movimiento de hoy confirma técnicamente la ruptura de esa zona de resistencia, reforzando el escenario alcista que ya venía mostrando el índice.
La reacción positiva no se limita a España. Las bolsas europeas y los futuros estadounidenses también cotizan con avances, reflejando la mejora del sentimiento inversor. A corto plazo, la evolución de las negociaciones y la reapertura efectiva de Ormuz seguirán siendo los principales catalizadores para los mercados financieros.