Consultorio de bolsa con Juan Ignacio Marrón: “Mientras no haya una desescalada, continúa el nerviosismo”
En el consultorio de hoy, en Capital Intereconomía, Juan Ignacio Marrón describe un mercado dominado por el nerviosismo ante la escalada geopolítica en Oriente Medio. Como señala Juan Ignacio Marrón: “Mientras no haya una desescalada, continúa el nerviosismo”. Las fuertes caídas en los índices europeos y en los futuros estadounidenses reflejan que cualquier noticia negativa está pesando más que los factores técnicos. Juan Ignacio Marrón ha explicado que las subidas previas responden en gran parte al cierre de coberturas y no a una mejora real del contexto, por lo que el deterioro posterior encaja dentro de un entorno frágil y sensible a titulares.
Juan Ignacio Marrón: “Mientras no haya una desescalada, continúa el nerviosismo”
Marrón subraya que en este escenario, la preservación del capital es prioritaria y que la liquidez también es una estrategia válida cuando aumenta la incertidumbre. Aunque considera que el fondo estructural del mercado no está completamente roto y que la actuación de inversores institucionales puede aportar cierta estabilidad, advirtió de que a corto plazo pueden producirse cambios de tendencia si se perforan niveles técnicos relevantes. Por ello, insiste en la importancia de respetar los stops y adaptar la exposición al riesgo.
En cuanto a sectores y valores, el analista muestra preferencia por compañías vinculadas a energía y utilities, que podrían verse respaldadas tanto por el contexto geopolítico como por su posicionamiento técnico. Destaca que, pese a la volatilidad actual, las probabilidades a medio y largo plazo siguen siendo favorables siempre que se mantengan determinados soportes.
Energía y utilities podrían verse respaldadas por el contexto geopolítico
El momento geopolítico exige prudencia. Más que anticipar techos o suelos, la clave está en gestionar el riesgo, vigilar los niveles que marcan posibles cambios de tendencia y no descartar aumentar la liquidez si el contexto se complica. En un entorno de alta volatilidad, la estrategia pasa por proteger cartera y actuar sólo cuando las probabilidades vuelvan a situarse claramente a favor del inversor.