Roberto Moro, analiza en el consultorio de hoy, un Ibex 35 que continúa con fortaleza y se mantiene por encima de los 18.300 puntos, muy cerca de los máximos históricos que lleva varias sesiones intentando alcanzar. Aunque el selectivo español todavía no ha conseguido romper definitivamente esa barrera, la situación técnica sigue siendo favorable y mantiene intacta la estructura alcista de fondo.
Las bolsas buscado máximos
La evolución del mercado europeo está muy ligada a la de otros grandes índices del continente. Moro señala que tanto el DAX alemán como el EuroStoxx 50 también cotizan a escasa distancia de sus máximos históricos, lo que refuerza la idea de que las bolsas europeas atraviesan una fase de consolidación dentro de una tendencia positiva. Más que una corrección, los analistas describen el comportamiento actual como un movimiento lateral-alcista que permite absorber las ganancias acumuladas durante los últimos meses.
En Estados Unidos, el panorama continúa siendo incluso más sólido. El Dow Jones marcó recientemente nuevos máximos históricos, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq 100 permanecen muy cerca de sus cotas récord. La fortaleza de la tecnología y del sector de semiconductores sigue siendo uno de los principales motores del mercado estadounidense, que mantiene una clara predisposición alcista.
Resistencia ante el contexto geopolítico
Lo más relevante para Moro es la capacidad que han demostrado los mercados para resistir un contexto especialmente complejo. Durante los últimos meses, los inversores han tenido que convivir con tensiones geopolíticas, incertidumbre económica, presiones inflacionistas y dudas sobre la evolución de los tipos de interés. Sin embargo, ninguno de estos factores ha conseguido romper la tendencia positiva de las bolsas.
Precisamente esa resistencia ante las malas noticias es uno de los argumentos que refuerzan el optimismo de fondo. Si acontecimientos potencialmente negativos no han sido capaces de truncar una racha tan favorable, resulta difícil encontrar a corto plazo un catalizador que altere significativamente la dirección del mercado.
Por ello, el escenario predominante sigue siendo el de continuidad alcista tanto en Europa como en Estados Unidos. Mientras los índices mantengan sus actuales estructuras técnicas y sigan acercándose a máximos históricos, la tendencia principal continuará apuntando al alza.