Hoy, en el consultorio de herencias, Itziar Pernía, de Legal por Naturalez, aborda una cuestión cada vez más frecuente: cómo convertir en rentables las herencias recibidas de padres o abuelos que, aparentemente, tienen poco valor o presentan importantes limitaciones jurídicas. El ejemplo analizado fue el de una vivienda de protección oficial (VPO o VPP) heredada y fuertemente revalorizada con el paso de los años.
Una vivienda protegida no puede venderse libremente al precio de mercado mientras mantenga su régimen de protección. Pernía ha señalado algunas prácticas habituales pero ilegales, como cobrar parte del precio “en B” o entregar las llaves al comprador antes de completar los trámites administrativos. Estas actuaciones pueden derivar en sanciones, problemas fiscales e incluso en el ejercicio del derecho de tanteo por parte de la Administración.
La solución que recomiendan desde Legal por Naturaleza es solicitar la descalificación voluntaria de la vivienda, un procedimiento administrativo que permite convertirla en vivienda libre. Aunque suele durar unos cinco meses, puede alargarse si no se tramita correctamente. Mientras tanto, si ya existe un comprador interesado, se pueden articular fórmulas legales como contratos de arras con condición suspensiva y contratos de arrendamiento temporal, garantizando seguridad tanto para vendedores como para compradores.
También se analizó quién debe asumir los costes de la descalificación. La respuesta es clara: los herederos, aunque la Administración permite que dichos importes se paguen con bienes líquidos de la propia herencia, como saldos bancarios.
Itziar destaca la importancia de planificar correctamente la valoración de los inmuebles heredados para reducir futuras ganancias patrimoniales en una eventual venta. Recordó además que toda herencia genera obligaciones tributarias, principalmente el Impuesto sobre Sucesiones, la plusvalía municipal y, cuando existe beneficio económico en la transmisión posterior, la tributación correspondiente en el IRPF.