El Málaga CF pasó en la última década de vivir uno de los momentos más brillantes de su historia, con los cuartos de final de la UEFA Champions League en 2013, a atravesar una grave crisis deportiva y económica que lo llevó al borde de la desaparición.
Tras el descenso en 2018 y una situación financiera muy delicada, en 2020 el club fue intervenido judicialmente por presuntas irregularidades en la gestión de la familia Al-Thani family. La jueza María Ángeles Ruiz González nombró administrador judicial a José María Muñoz para sanear las cuentas y reorganizar la entidad.
Desde entonces, el club ha recuperado estabilidad económica. Tras el ascenso a LaLiga Hypermotion en 2024, el Málaga cerró la temporada 2024/25 con más de 20 millones de euros de ingresos y 3,2 millones de beneficios.
Con una economía saneada, el impulso de la cantera y proyectos como un posible nuevo estadio impulsado por el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga, el club afronta ahora una nueva etapa de crecimiento.