La batalla por el control del baloncesto europeo ha entrado en una fase decisiva. Mientras la Euroliga trabaja para consolidar un modelo más estable y rentable inspirado en las franquicias de la NBA, la liga estadounidense avanza con su proyecto NBA Europe, lo que abre un escenario de competencia —o posible colaboración— por el futuro del deporte en el continente.
La Euroliga ya ha recibido 17 ofertas de equipos interesados en convertirse en franquicias permanentes. Su objetivo es transformar la competición en una liga más cerrada, con 24 clubes y entre 18 y 19 plazas fijas, incluso valorando un sistema por conferencias. Con ello busca asegurar estabilidad financiera, aumentar el valor comercial y ofrecer más seguridad a los inversores y a los clubes participantes.
Oportunidad de inversión para franquicias
Las cifras reflejan la dimensión del proyecto: la valoración total de la Euroliga rondaría los 1.400 millones de euros y la de sus clubes unos 3.200 millones. Entrar en este modelo podría costar cerca de 80 millones por franquicia. Aunque existen fondos interesados en invertir, la competición prefiere consolidar primero su crecimiento antes de abrirse completamente al capital externo.
Al mismo tiempo, la Euroliga mantiene conversaciones con la NBA para evitar una fractura del mercado europeo. La NBA, junto con la FIBA, impulsa NBA Europe y considera que Europa es un mercado con enorme potencial. Según diversas fuentes, más de 120 inversores estarían interesados en el proyecto.
Sin confirmación de los grandes
Sin embargo, existen dudas importantes. Ningún gran club europeo ha confirmado su entrada en NBA Europe. Equipos históricos como el Real Madrid, el Barça, Olympiacos, Panathinaikos o Fenerbahçe siguen ligados a la Euroliga. Sin ellos, el proyecto estadounidense podría carecer de identidad y conexión emocional con los aficionados europeos.
El gran interrogante es si dos grandes ligas pueden convivir compitiendo por público, patrocinadores y derechos televisivos. La próxima década será clave para definir quién controlará el negocio del baloncesto europeo.