Homely Capital: “la falta de colaboración público-privada están disparando el precio de la vivienda”
El mercado inmobiliario en España, y especialmente en Madrid, atraviesa un momento de fuerte tensión marcado por el encarecimiento sostenido de la vivienda. El precio alcanzó los 5.960 euros por metro cuadrado en marzo, tras subir un 12% en el último año, situándose más del doble por encima de la media nacional. Este contexto dibuja un escenario complejo, que a menudo se interpreta como un problema de precios, pero que, según Amadeo Navarro Medina, cofundador de Homely Capital Group, responde a causas más estructurales.
Navarro plantea que “para hablar del precio de la vivienda en Madrid, tenemos que entender que el problema no es el precio, es la oferta”. En su análisis, la escasez de vivienda disponible está directamente relacionada con factores como la presión fiscal y, sobre todo, las trabas burocráticas vinculadas a la obtención de licencias para desarrollar nuevo suelo. Estas dificultades no sólo ralentizan la construcción, sino que terminan repercutiendo inevitablemente en el comprador final: “tenemos unos impuestos a la vivienda que tienen que ver con la burocracia de obtener licencias y eso se va a repercutir en el precio al cliente”.
¿Descongestionar Madrid centro como solución?
En cuanto a la disponibilidad de suelo, el diagnóstico es igualmente claro. Dentro de la almendra central de Madrid, prácticamente no existe suelo edificable, lo que obliga a centrar los esfuerzos en la rehabilitación de edificios existentes. Sin embargo, sí hay margen de crecimiento en áreas periféricas, como Getafe, donde todavía es posible desarrollar nuevos proyectos. Esta expansión hacia la periferia se presenta como una vía necesaria para aliviar la presión sobre el centro, que, como reconoce Navarro, “siempre va a estar caro”.
Según Navarro, los grandes inversores identifican en España una demanda estructural sólida, “El capital institucional entiende que hay una demanda estructural de querer vivir en España” cuenta. Esta percepción consolida al país como un destino atractivo y relativamente seguro para la inversión inmobiliaria. No obstante, insiste en la necesidad de establecer reglas del juego más claras y orientadas a facilitar el acceso a la vivienda. “España es un valor seguro, pero se necesitan unas reglas del juego más provivienda finalista” asegura Amadeo.
Finalmente, Navarro apunta a una posible vía de equilibrio, que consiste en mejorar las alternativas residenciales fuera del centro, siempre que estén bien conectadas. “Quien quiere vivir en el centro de Madrid, si le ofreces una solución digna, que pueda estar en transporte público relativamente cerca”, explica. En ese escenario, el mercado podría “respirar”, es decir, dejar de subir de forma constante y mantenerse en niveles más sostenibles, aunque el centro continúe siendo una zona premium.