Hoy en la Puntilla hemos hablado con Amadeo Navarro Medina, cofundador de Homely One. La hiperregulación es normal que asuste a quien se esté planteando invertir en alquiler turístico. El espíritu de estas nuevas restricciones va enfocado a acabar con las viviendas turísticas disgregadas. El mundo turístico puede quedar reservado para los operadores profesionales, los que tengan en propiedad todo el edificio.
El proceso que llevan a cabo desde Homely One es buscar activos que esten deprimidos por algún motivo, a los cuales les aportan valor mediante una reforma, posteriormente los posicionan en el mercado del alquiler turístico hasta que están estabilizados y finalmente venden en conjunto toda la cartera en un plazo de cuatro años a un comprador institucional. Los inversores que entran como socios de la empresa, no son prestamistas, ni crowdfundings, sino que tienen todas las garantías, es decir, son socios. Los inversores meten el dinero y todos los años van recibiendo el 100% de las ganancias derivadas del alquiler. De ahí obtienen una parte de los beneficios y la otra parte la obtiene en el momento de la venta. Estamos hablando de un proyecto que le genera el inversor una rentabilidad anualizada de más del 12%.