En plena tensión en Oriente Medio, con presión sobre el petróleo y el gas, la energía vuelve al centro del debate económico. El Real Decreto-ley 7/2026 de 20 de marzo, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, nace precisamente como respuesta a esa crisis y sitúa la electrificación, las renovables y la bomba de calor en el terreno de las decisiones económicas concretas. Al mismo tiempo, el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, publicado el 22 de abril, introduce eficiencia energética y accesibilidad como ejes de la política de vivienda. Hablamos de factura energética, competitividad, vivienda y seguridad de suministro.
Marta San Román, directora general de AFEC, la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, señala uno de los principales objetivos de AFEC, que es promover la Bomba de Calor. Es la única tecnología de calor y frío que es renovable, tiene la mayor eficiencia energética, descarboniza más rápido que cualquier otro sistema de calefacción y, como no se basa en combustión, no produce emisiones nocivas. Además, contribuye a la flexibilidad de la red y reduce la dependencia energética.
Esta tecnología permite apoyar no solo al tejido empresarial, sino también un modelo energético más limpio y competitivo. Desde AFEC se impulsa de forma muy activa la industria sostenible, eficiente y responsable de soluciones para instalaciones térmicas y de climatización: aire acondicionado, calefacción, refrigeración, bombas de calor, aerotermia, geotermia, ventilación, sistemas de calidad del aire interior (CAI) y de regulación y control.
La crisis del petróleo provocada por la guerra con Irán ha cambiado para siempre la industria de los combustibles fósiles, llevando a los países a alejarse de ellos para asegurar el suministro energético.