En el Radar Empresarial examinamos el momento que atraviesa McDonald’s, uno de los casos más ilustrativos sobre cómo evoluciona el consumo en Estados Unidos, en un contexto donde la inflación afecta severamente la economía de los hogares norteamericanos. Durante la jornada del miércoles, el valor se desplomó más de un 4% tras presentar un nuevo enfoque estratégico junto con un ambicioso programa de respaldo a sus franquiciados que, aparentemente, no logró convencer a los inversores.
La compañía destinará 8.500 millones de dólares con el propósito de impulsar la inversión de sus franquicias, además de ofrecer respaldo económico a través de rebajas en los alquileres. Se trata de un plan que se extenderá hasta 2036 y busca facilitar la renovación de los locales, un proceso que, según datos de la CNC, suele costar entre 400.000 y 450.000 dólares. En determinados casos, las inversiones extra pueden alcanzar los 800.000 dólares, una cifra difícil de afrontar para buena parte de los propietarios de restaurantes McDonald’s.
Esta medida forma parte de una iniciativa mayor bautizada como McDonald’s > NEXT, cuyas metas principales incluyen renovar el diseño de los establecimientos, actualizar la oferta gastronómica, mejorar el sabor de los productos, potenciar la atención brindada por el personal y fomentar la innovación tecnológica. Si bien la empresa no ha detallado demasiado este último punto, sí confirmó que los locales incorporarán «ArchIQ», una herramienta de inteligencia artificial pensada para agilizar y optimizar las operaciones internas. Kempczinski también destacó que esta estrategia traerá mayores ganancias tanto para los franquiciados, con una rentabilidad estimada entre el 20% y el 25%, como para la propia corporación, cuyo margen rondaría el 20%.
Pese a estos anuncios, el mercado no quedó satisfecho, ya que McDonald’s no vive su etapa más sólida financieramente. Si bien los resultados del primer semestre resultan aceptables en términos generales —con un incremento interanual del 6% en ingresos y del 7% en beneficio operativo—, el ritmo de crecimiento se frenó durante el segundo trimestre en comparación con el primero. A esto se suma que sus acciones acumulan una caída del 22% en lo que va del año.