En la edición de hoy de Radar Empresarial repasamos la información más reciente publicada por Bloomberg: según el medio estadounidense, Meta planea recortar en un 30% la inversión destinada al desarrollo del Metaverso. La estrategia interna apunta a redirigir recursos para dar todavía más peso a los proyectos relacionados con la inteligencia artificial. Este ajuste presupuestario —que, según Bloomberg, se habría debatido el mes pasado en la residencia hawaiana de Mark Zuckerberg— podría venir acompañado de nuevas rondas de despidos. No se trata de un paso incremental, sino de un giro que rompe con una apuesta a la que la empresa había dedicado miles de millones de dólares. Solo en Reality Labs, la división encargada del Metaverso desde su creación en 2021, Meta ha gastado más de 70.000 millones de dólares, acumulando pérdidas de aproximadamente 4.400 millones.
A pesar de estos números, Meta sí ha logrado productos con buena acogida dentro de esta área. Un ejemplo notable son las Ray-Ban Meta, desarrolladas junto a EssilorLuxottica. La compañía propietaria de Ray-Ban anunció en julio que sus ventas durante el primer semestre del año superaron los 14.000 millones de dólares, un crecimiento del 7,6% respecto al periodo anterior. Aun así, todo apunta a que en Meta han asumido que la dirección prioritaria del sector pasa, de forma definitiva, por la inteligencia artificial, una decisión que varios analistas consideran acertada y necesaria.
Paralelamente, la Comisión Europea ha iniciado una investigación antimonopolio para determinar si Meta está vulnerando las normas del mercado mediante el uso de funciones de inteligencia artificial en sus plataformas. El organismo incluso se reserva la opción de suspender temporalmente las herramientas de IA en WhatsApp hasta aclarar la situación. Según la comisaria europea de Competencia, Teresa Ribera, el objetivo es evitar que “las empresas dominantes utilicen su posición para desplazar a innovadores”.
Para liderar esta nueva etapa marcada por la IA, Meta ha incorporado a Alan Dye, quien durante más de una década dirigió el diseño de interfaces en Apple. Dye, responsable de la estética de los últimos sistemas operativos y aplicaciones de la compañía, enfrentará ahora el desafío de trasladar ese éxito a los dispositivos del ecosistema Meta.