En el Radar Empresarial de hoy ponemos el foco en la recompra de acciones anunciada por Rolls‑Royce, que prevé destinar 1.500 millones de libras a esta operación, según adelantó Sky News. La ratificación oficial se conocerá mañana, coincidiendo con la presentación de sus resultados anuales. Este movimiento llega después de que el grupo revisara al alza sus previsiones el pasado ejercicio, impulsado por una evolución financiera más sólida de lo anticipado. Las estimaciones apuntan a que el beneficio operativo subyacente anual se situará entre 3.100 y 3.200 millones de libras, un rango que refuerza la confianza de la dirección en la generación de caja y en la capacidad de retribuir al accionista.
Además del impulso interno, la compañía confía en el respaldo institucional para fortalecer sus proyectos estratégicos. De acuerdo con el Financial Times, la empresa espera captar hasta 3.000 millones de libras procedentes de fondos públicos británicos para avanzar en el desarrollo de un nuevo motor aeronáutico. Se trata del programa UltraFan 30, integrado en la familia UltraFan, una arquitectura de última generación diseñada para mejorar la eficiencia y reducir emisiones en la aviación comercial del futuro. Esta apuesta tecnológica es clave dentro del reposicionamiento industrial del grupo.
Aunque para muchos la marca evoca los automóviles de lujo asociados históricamente a la realeza y a celebridades, el verdadero peso del negocio se encuentra hoy en la aeronáutica. Las previsiones indican que esta división generará alrededor de 10.000 millones de libras en 2025, cerca de la mitad de los ingresos totales. Conviene recordar que la división de automóviles pertenece a BMW desde 2003, cuando el fabricante alemán adquirió esa rama por 40 millones de libras, desligándola del núcleo industrial centrado en motores y sistemas de potencia.
En consecuencia, los motores para aviación civil y militar, junto con los sistemas energéticos, constituyen el eje del negocio actual. La empresa mantiene contratos relevantes con el Gobierno británico, entre ellos el acuerdo Unity con el Ministerio de Defensa, que contempla la gestión de los reactores nucleares de los submarinos de la Royal Navy. Firmado el año pasado por ocho años y valorado en 9.000 millones de libras, se suma a otro contrato de cinco años para el mantenimiento de los motores EJ200 del Eurofighter Typhoon utilizados por la RAF.