En el Radar Empresarial de esta jornada ponemos el foco en la designación de Steve Cahillane como nuevo consejero delegado de Kraft Heinz. El directivo tomará el relevo de Carlos Abrams-Rivera, quien permanecerá vinculado a la compañía en calidad de asesor hasta el próximo 6 de marzo. Procedente de Kellanova, Cahillane llega a un grupo inmerso en un proceso complejo, con retos estratégicos y organizativos relevantes, que marcarán el corto y medio plazo del gigante alimentario. Su nombramiento llega en un momento de cambios profundos en el sector, marcado por la presión de los costes, la evolución del consumo y la necesidad de simplificar estructuras corporativas.
Kraft Heinz se separa ahora en dos divisiones
Su principal misión será liderar la separación de Kraft Heinz en dos negocios independientes, una operación aprobada por el consejo el pasado mes de septiembre. La empresa pasará a estructurarse en una división centrada en salsas y condimentos, con productos emblemáticos como el ketchup Heinz, y otra enfocada en alimentos de consumo diario, entre los que destaca el queso de untar Philadelphia. Con esta división, la dirección busca otorgar mayor agilidad operativa a cada negocio y facilitar decisiones de inversión más claras, adaptadas a mercados y consumidores distintos.
Esta reorganización representa un hito delicado en la historia reciente del grupo y también uno de los escasos tropiezos atribuidos a Warren Buffett. El inversor, conocido como el oráculo de Omaha, se asoció en 2013 con el fondo brasileño de capital privado 3G Capital para adquirir Heinz por unos 2.300 millones de dólares, con importantes expectativas de crecimiento global sostenido.
El conglomerado tenía un valor de 40.000 millones de dólares
Dos años después, aquella apuesta desembocó en la fusión con Kraft, dando lugar a un conglomerado valorado entonces en cerca de 40.000 millones de dólares. El objetivo era reforzar ambas marcas, aprovechando la red internacional de Heinz y ganando mayor poder de negociación en los lineales de los supermercados estadounidenses, una ambición que hoy se revisa con un enfoque más pragmático.