En la edición de hoy de Radar Empresarial, ponemos el foco en el esperado lanzamiento del Tesla Roadster, un deportivo que ha sorprendido por una de sus características más extraordinarias: la capacidad de elevarse del suelo durante unos instantes. Tras numerosos retrasos y anuncios incumplidos, la compañía de Elon Musk afirma que comenzará a fabricar este modelo en 2028. Desde que Tesla anunció su llegada en 2017, han transcurrido más de diez años de espera. Inicialmente, Musk situó el comienzo de la producción en 2020, pero la pandemia, las dificultades técnicas y unas prestaciones difíciles de alcanzar aplazaron los planes. La empresa ha pospuesto el proyecto hasta en seis ocasiones, debido a la prioridad concedida a otros modelos, los problemas de desarrollo y las modificaciones de diseño. Actualmente, la apuesta por la conducción autónoma podría facilitar su lanzamiento.
El nuevo Roadster tiene una gran autonomía
El nuevo deportivo promete una autonomía superior a las 300 millas y una velocidad máxima que superaría las 230 millas por hora. Tesla contempla tres versiones diferentes. La Performance estará destinada a la conducción convencional y dispondrá de dos plazas. La variante Thrust estará orientada a la competición e incorporará sistemas de succión y propulsores traseros para alcanzar grandes velocidades. Por último, la versión Rocket incluirá motores adicionales capaces de impulsar el vehículo hacia arriba y en dirección lateral, una característica especialmente llamativa.
Aunque Tesla todavía no ha confirmado el precio definitivo, las primeras previsiones lo sitúan alrededor de los 200.000 dólares. Esta cantidad supone aproximadamente 140.000 dólares más que el Model Y Performance, uno de los vehículos más caros de la marca. Tras la presentación del jueves, la página web de Tesla ofrecía reservas para dos versiones: la Performance, con un depósito de 50.000 dólares, y la Thrust, equipada con propulsores de aceleración, que exigía un adelanto de 250.000 dólares. Además, el fabricante asegura que el Roadster podrá pasar de cero a 60 millas por hora en apenas un segundo.
¿Volverá a retrasar su lanzamiento?
La posibilidad de conducir un automóvil volador, tradicionalmente asociada a la ciencia ficción, vuelve a cobrar protagonismo con este proyecto. Tesla parece inspirarse en la fantasía de Regreso al Futuro, donde Marty McFly viajaba en un DeLorean capaz de volar. Sin embargo, convertir esta idea en una realidad comercial continúa siendo complicado. Volkswagen exploró una propuesta similar con su Flying Tiger, aunque decidió cancelarla en 2024 por sus elevados costes y los riesgos legales. El Roadster deberá demostrar que sus innovaciones pueden superar las expectativas y convertirse finalmente en un producto viable.