Valentín Bote, director de Randstad Research, analiza en Capital Intereconomía el dato de la Encuesta de Población Activa (EPA). La economía española cerró el 2025 con un fuerte impulso del empleo. Según la Encuesta de Población Activa del INE, a lo largo del año se crearon más de 600.000 puestos de trabajo, en concreto 605.400 nuevos ocupados, lo que sitúa el total de personas con empleo en 22.463.300. Es el mayor nivel de ocupación de toda la serie histórica de la EPA.
El paro, por su parte, descendió en 118.400 personas durante 2025. Aunque se trata del menor descenso desde 2022, la tasa de paro bajó 0,68 puntos y se situó en el 9,93%, la más baja registrada en un cuarto trimestre desde el año 2007. parece un éxito glorioso pero hay que recordar que seguimos doblando la media europea en desempleo. Según explica Bote, “el mercado laboral en conjunto ha mostrado fortaleza durante todo el año pero tenemos ciertos elementos que nos invitan a la preocupación”. Como por ejemplo el hecho de que la parte más débil del mercado laboral, como por ejemplo, los autónomos, hayan tenido un comportamiento con un crecimiento de sólo un uno por ciento, mientras que los autónomos empleadores, aquellos que tienen trabajadores a su cargo, han descendido en el conjunto del año.
En términos trimestrales, el mercado laboral también mantuvo un comportamiento positivo. Entre octubre y diciembre, el número de ocupados aumentó en 76.200 personas, consolidando la tendencia de crecimiento del empleo.