El Banco Central Europeo (BCE) subirá el jueves previsiblemente el precio del dinero de forma moderada, por primera vez desde hace casi tres años, para frenar la inflación, que aumenta debido al encarecimiento de la energía por la guerra en Irán.
Los mercados y analistas coinciden en que el BCE aumentará en un cuarto de punto porcentual los tipos de interés a los depósitos bancarios, que ahora están en el 2 %.
La inflación sube
La inflación general subió en mayo en la zona del euro hasta el 3,2 % (3 % en abril) y se prevé que repunte más el resto del año debido al encarecimiento de la energía (del 11 % en mayo). Por su parte, la subyacente, que excluye energía y alimentos, fue en mayo del 2,5 %.
El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se disparó a finales de abril hasta 126 dólares, el doble de lo que costaba en enero, pero ha vuelto a caer (esta semana ha llegado a unos 98 dólares).
Poco antes del inicio de la guerra en Irán el barril de Brent se pagaba por encima de 70 dólares.
La inflación frenará el poder adquisitivo, el gasto en consumo y el crecimiento.
El mercado prevé que el BCE suba los tipos de interés tres veces este año.
¿Subida de tipos de interés con la economía europea estancada?, el gran dilema del BCE
Pero los analistas difieren en la conveniencia de si el BCE debería acometer más subidas de las tasas de interés el resto del año porque la economía de la zona del euro está prácticamente estancada y se contrajo un 0,2 % en el primer trimestre.
Francia se contrajo un 0,1 %, pero las otras grandes economías crecieron: Alemania (0,3 %), Italia (0,3 %) y España (0,6 %).
La economía irlandesa se contrajo un 12,1 % respecto al trimestre anterior, pero las cifras están distorsionadas por la actividad de las grandes farmacéuticas, que adelantaron el año pasado las exportaciones a EEUU antes de la entrada en vigor de los aranceles y ahora se refleja una caída en la producción.
«El debilitamiento del crecimiento y la debilidad de la demanda desaconsejan el inicio de un ciclo agresivo de endurecimiento monetario», considera la gestora de carteras de renta fija de MFS Investment Management Annalisa Piazza.
Demanda débil
El BCE se encuentra en una situación económica complicada porque los precios suben con fuerza pero la economía está prácticamente estancada y la demanda es débil ante la crisis energética por la guerra en Irán.
La subida de los precios no es tan fuerte como la que se produjo tras la invasión de Rusia a Ucrania, pero es significativa.
El BCE quiere evitar el retraso que se produjo en 2021 y 2022, cuando dijo que la inflación era transitoria y luego subió los tipos de interés muy deprisa.
Subir los tipos de interés reducirá la inflación pero también el crecimiento.
Lo más probable es que el BCE no se comprometa de antemano a una nueva secuencia de subidas de tipos y que reitere que sus decisiones dependerán de los datos de inflación, la evolución de los salarios y cómo se transmite su política monetaria a todos los países del euro.
El BCE actualiza sus previsiones de inflación y crecimiento
El BCE va a actualizar sus previsiones macroeconómicas de inflación y crecimiento y probablemente revisará al alza la inflación y a la baja el crecimiento.
Para marzo pronostico un crecimiento del 0,9 % en 2026, del 1,3 % en 2027 y del 1,4 % en 2028 con una inflación del 2,6 %, del 2 % y del 2,1 % respectivamente.
Estas previsiones consideran un precio medio trimestral máximo del petróleo de 90 euros por barril y del gas de 50 euros por MWh (megavatio hora) en el segundo trimestre de 2026, y una caída en los trimestres sucesivos.
Pero el BCE también tiene en consideración que los precios del petróleo y del gas aumentarán más si la guerra en Irán se prolonga y que por lo tanto el crecimiento sería menor y la inflación más elevada.
Esto se refleja en un escenario adverso, en el que el BCE asume que el precio del petróleo sube hasta casi 120 dólares por barril y del gas a unos 90 euros por MWh en el segundo trimestre de 2026.
En un escenario severo, el BCE prevé contracción económica en el segundo y tercer trimestre de 2026.
En este escenario severo, los precios del petróleo suben a 150 dólares por barril y del gas hasta 110 euros por MWh, en el segundo trimestre de 2026.


