Miriam Badiola / ICAL
El operativo de la Junta de Castilla y León contra los incendios forestales para este verano en la Comunidad contará con un operativo compuesto por un total de 5.075 profesionales forestales, 355 más que el año pasado “en cumplimiento de los compromisos adquiridos por Alfonso Fernández Mañueco tras los grandes incendios de 2025”, para la que se destinan unos 160 millones de euros, frente a los 100 del pasado año, con el objetivo de alcanzar los 200 millones en el año 2028.
Todos ellos trabajarán en una campaña en la que el estado de combustible vivo “está en la media”, mientras que el combustible muerto fino y medio “está disponible para ir secándose” y, por tanto, “poder ser susceptible de un incendio”, de forma que lo que ocurrirá “dependerá de las circunstancias en las que se coloque la meteorología y las circunstancias naturales”.
Así lo explicó hoy el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante la presentación del operativo celebrada hoy el Centro para la Defensa contra el Fuego de León, donde recordó que la Comunidad se encuentra desde el 27 de mayo en época de peligro medio, mientras que el próximo viernes, 12 de junio, pasará a un riesgo alto que, inicialmente, se extenderá hasta el 12 de octubre.
A esta época de riesgo medio y la posterior de riesgo alto se llega, tal y como expuso el consejero, tras unos primeros cinco meses del año en los que se registraron un total de 633 incendios, sobre una media de 516 en el último decenio, de forma que “hubo más incendios este año que en la media del último decenio decenio”, mientras que hubo 526 conatos, es decir, un 83 por ciento, lo que supuso “un récord en los incendios que solo quedan en una hectárea gracias a la rápida intervención del operativo”. Estas cifras se traducen en “menos hectáreas forestales quemadas”, con 1.827, frente a la media de 2.753 y 201 hectáreas de arbolado sobre una media de 396.


