S&P Global prevé que la economía española crezca un 2,1 % en 2026, un incremento «algo menos dinámico» respecto a los años anteriores y que se debe a la «ralentización de las inversiones» por el final de los fondos europeos tras la conclusión del Plan de Recuperación en agosto de 2025.
Así lo ha explicado este martes el responsable de calificaciones soberanas de S&P Global, Marco Mrsnik, quien ha destacado que ese crecimiento es casi el doble que la media de la Unión Europea (1,2 %), más del doble que Francia (1 %) e Italia (0,8 %), y muy por encima de Alemania (1,1 %) o Reino Unido (1,4 %).
Mrsnik ha insistido en el contexto de inestabilidad en el que se elaboran estas previsiones debido a la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos, una medida comercial que podría tener un impacto de 0,4-0,5 puntos porcentuales en el crecimiento de la zona euro y de 0,3 puntos en España, en ambos casos en el acumulado del pasado ejercicio y del actual.
S&P Global cree que la incertidumbre ha provocado un menor consumo
Esa incertidumbre, según ha dicho, ha provocado un menor consumo en países del norte de Europa y sobre todo en Alemania y Francia; además de un retraso en las inversiones, lo que ha lastrado el crecimiento en la zona euro.
Respecto a los fondos europeos, Mrsnik ha reconocido que la fragmentación política en España puede «complicar» las reformas necesarias para que los fondos pendientes lleguen al país, ya que están condicionados a ciertas decisiones, aunque ha valorado que la UE haya «flexibilizado los criterios».
Otro de los aspectos que ha destacado el responsable de S&P ha sido la evolución del mercado laboral, ya que se espera que en los próximos años el paro siga bajando en España y se mantenga en mínimos en otros países como Francia o Reino Unido.
En este sentido, ha comentado que no se esperan cambios en los tipos de interés hasta 2027, cuando podrían resurgir las presiones inflacionistas debido al crecimiento de la economía por encima de su potencial.
De hecho, para 2027 y 2028, S&P prevé un crecimiento del 1,8 % en España, del 1,6 % en Alemania, y del 1,5 % y 1,4 %, respectivamente, en la zona euro.
España: «ocasión perdida» para reducir su deuda
Según las previsiones de S&P, el déficit en España se situará en el 2,7 % en 2026 y la deuda en el 97,6 %, uno datos que, según Mrsnik, muestran que el país está «perdiendo una oportunidad» para reducir su deuda de manera «más contundente» y en un ciclo económico «muy favorable».
«Es una ocasión perdida para bajar los niveles de deuda», ha reiterado el responsable, quien ha insistido en que además se prevé un ciclo de «presiones presupuestarias» por el aumento del gasto en defensa, el envejecimiento de la población y la frecuencia de eventos climáticos con impacto en las cuentas (dana, incendios).
A pesar de todo, ha reconocido que España y otros países han logrado reducir su deuda «de manera contundente» respecto al año 2020, un ejercicio en el que se incrementó el gasto como consecuencia de la pandemia.
Sobre la calificación crediticia de España, ha remarcado que no se esperan cambios y existe una «perspectiva estable a corto plazo».


