El año 2025, según datos ofrecidos por Juan Molas presidente de la Mesa del Turismo de España, el sector ha superado todas las expectativas y a falta de los datos oficiales, ya se sitúa por encima de 2024 como el mejor ejercicio turístico de la historia. A nivel global, el turismo ha movilizado en torno a 1.400 millones de viajeros, con un impacto superior al 10% del PIB mundial y una generación de 370 millones de empleos.
En el caso de España, los datos confirman una evolución extraordinaria. 2024 cerró con 94 millones de visitantes internacionales y la previsión manejada en mayo para 2025 apunta a 98 millones de turistas, aunque, si se mantiene el comportamiento actual de la demanda, no se descarta superar la barrera de los 100 millones de visitantes extranjeros.
Los ingresos turísticos alcanzan los 100.000 millones de euros, con un gasto asociado de 30.500 millones, lo que se traduce en una aportación positiva a la balanza de pagos de 70.000 millones de euros. Destaca además, el crecimiento cercano a los dos dígitos en mercados como Estados Unidos, Polonia y varios países asiáticos, mientras que los tradicionales, Francia, Alemania y Reino Unido, se mantienen sólidos.
Reparto de turistas entre las CCAA, una obligación pendiente
De los 94 millones de turistas recibidos, seis comunidades autónomas concentran 84 millones: Cataluña, Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía. Esta concentración refuerza la necesidad y la obligación, de desconcentrar la actividad turística, reducir la presión sobre los destinos más saturados y respetar la capacidad de carga de los territorios.
El turismo de sol y playa sigue siendo el gran sostén en temporada alta, pero el objetivo es claro: crecer de forma más equilibrada durante todo el año. Entre las prioridades figuran el agua, el transporte y el personal. La falta de trabajadores, cualificados y no cualificados, ha obligado incluso al cierre temporal de algunos hoteles. A ello se suma el problema del absentismo laboral, con 165.000 ausencias diarias, que amenaza la capacidad del sector para mantener su liderazgo.
El sector reclama un plan nacional de inversiones turísticas a 15 años, que aborde cuestiones como la vivienda, la renovación de destinos maduros y la anticipación a mercados emergentes. Países como Montenegro y Albania ganan peso en el mapa turístico, con más de 100 proyectos en marcha, muchos en manos de inversores extranjeros.
Las previsiones para 2026 apuntan a un escenario de plena normalidad, con ligeros crecimientos adicionales. Destaca el buen comportamiento de sectores que ya venían al alza, como el turismo de campings, que aunque no represente un gran volumen, revaloriza la marca España. También crece con fuerza el turismo sanitario.
Turismo de negocios y congresos: un nuevo filo
Según ha explicado Ignacio Collado, presidente de I´M, el turismo de negocios y el sector MICE viven un claro repunte. 2025 se perfila como un año de consolidación, con un impacto directo superior a 14.000 millones de euros y más de 35.000 millones si se incluye el efecto indirecto.
Más de 57 ciudades españolas figuran en los rankings por su actividad congresual, y Madrid concentra en torno al 47% del turismo de negocios del país. La capital ha sido reconocida recientemente con su séptimo premio como uno de los mejores destinos del mundo para reuniones y eventos.


