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El secretario general del PSOE de Castilla y León y portavoz en las Cortes, Carlos Martínez, propuso hoy multiplicar por cuatro el peso del territorio a la hora de financiar los servicios básicos, para que pase del 2,5 por ciento del modelo de financiación autonómica actual, que tildó de “insuficiente”, hasta el 10 o 12 por ciento, resultado que se extrae de una fórmula sumatoria de cuatro variables: superficie/baja densidad, dispersión/número de municipios, costes fijos y movilidad. Así lo señaló el líder socialista, que informó de la propuesta de su grupo para el nuevo modelo, que abordará de nuevo el próximo día 29 el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y su tramitación parlamentaria semanas después.
La propuesta, dijo, se ha trabajado desde hace varias semanas con un grupo de expertos, en el que se ha introducido el “concepto clave”, como lo definió Martínez, de Déficit Asimétrico Territorial, que sería el “diferencial del coste de financiación para garantizar los derechos de ciudadanía en cada uno de los territorios, en cada una de las comunidades y en cada una de las provincias”. Todo ello, dijo, porque los derechos “no tienen código postal”, por lo que subrayó el “principio irrenunciable de la igualdad de derechos y el blindaje ante la despoblación”.
Para explicar el nuevo indicador de Déficit Asimétrico Territorial, puso tres ejemplos. Por un lado, se refirió a la “evidencia del sobrecoste”, pues en municipios de menos de 1.000 habitantes, este sobrecoste por dispersión en servicios básicos llega al 38 por ciento. En segundo lugar, comentó que el mantenimiento de servicios en modelos dispersos es entre 2,5 y siete veces más caro que en modelos urbanos; y por último, citó la ‘Brecha de Movilidad’ y profundizó que un hogar rural gasta el 16,2 por ciento de su renta en moverse, frente al 11,6 por ciento de uno metropolitano, con lo que “pierde un cinco por ciento de ‘renta real’ solo para acceder a sus derechos básicos”.
Creación de dos fondos
Martínez, que insistió en que la financiación “no es una guerra entre territorios, sino la garantía de igualdad real para toda la ciudadanía”, informó de que la propuesta del PSOE de Castilla y León contempla dos fondos que beneficiarían a la Comunidad. El primero de ellos es el Fondo de Cohesión y Transformación Territorial, “a imagen y semejanza de los fondos europeos”, para “intentar corregir el índice asimétrico y el índice de coste efectivo”.
Al respecto, Martínez propuso “transformar” este mecanismo en un “instrumento estable, plurianual y finalista, y hacerlo a través de entidades locales”, pues los ayuntamientos y diputaciones “deben ser protagonistas directos, financiando, dotados de fondos, realidades como consultorios rurales, transporte a la demanda y vivienda rural”. De este modo, este fondo “debe blindar servicios fundamentales allí donde el coste diferencial es evidente, garantizando el derecho a quedarse, a volver y a venir”.
El segundo sería la creación de un fondo climático y “custodia del territorio”, pues Castilla y León “presta un servicio ambiental que debe ser reconocido financieramente”. Martínez explicó que existe un déficit climático territorial, con autonomías que “concentran capacidad fiscal y otros, como el nuestro, que sostienen bosques, agua y biodiversidad y genera energía renovable y sostenible”. En este sentido, planteó la creación de un Fondo Estatal de Adaptación Climática y Custodia Territorial, basado en criterios de “superficie forestal gestionada y riesgo de incendios, entre otros”. Y habló de un nuevo concepto, el de “justicia rural”, pues los pueblos “no pueden ser el decorado verde de la transición ecológica y energética; quien cuida el territorio presta un servicio al país y debe ser financiado por ello y debe producirse un efecto retorno a los territorios productores”.
Corresponsabilidad fiscal
Otro de los puntos de la propuesta de modelo es la corresponsabilidad fiscal para luchar contra el dumping que ejerce, por ejemplo, Madrid: “Defendemos la autonomía, pero con solidaridad entre territorios”. “No se puede renunciar voluntariamente a ingresos bajando impuestos a las rentas más altas y luego enviar la factura de la falta de recursos al Estado”, criticó Martínez, quien planteó que existan consecuencias financieras en este sentido. “Si una comunidad se sitúa voluntariamente por debajo del suelo mínimo, esa pérdida de recaudación no debe ser compensada por el sistema común. La solidaridad debe ser bidireccional”, comentó.
De ahí que se refirió a la “deuda por infrafinanciación”, materia en la que propuso el reconocimiento de que parte de la deuda de Castilla y León “deriva de la insuficiencia acumulada desde 2009 para cubrir servicios básicos”. “¡Basta ya de estar permanentemente reclamando sin criterio ni argumento!”, exclamó, en referencia a la Junta, y reiteró que “hoy hay que ser conscientes de que, al menos desde 2009, debe ser considerada deuda por infrafinanciación y debe tener una consideración en este sentido”.
Por último, habló de la “participación, transparencia y rendición de cuentas”. “Hagamos lo que decimos, que es precisamente lo que no se está haciendo ahora mismo. El objetivo es aplicar en nuestra Comunidad lo que exigimos en este documento a una escala territorial, provincial y comarcal”, comentó. Así, consideró necesaria una comparecencia anual en las Cortes para detallar “cuánto se recibe y qué impacto real tiene en listas de espera, ratios educativos y cobertura de dependencia”. Y planteó que la solidaridad que se reclama al Gobierno de España se traslade de forma “interna”: “Los recursos deben territorializarse para corregir los desequilibrios entre provincias y entre comarcas”.
“Ejercer de Gobierno”
El líder socialista admitió que “seguramente este posicionamiento del PSOE de Castilla y León no sea el mismo que el PSOE de Madrid o Valencia”, y que debería “ser el mismo que llevara Mañueco si no cumpliera los designios de Génova”.
A su juicio, con esta propuesta, el PSOE “ejerce una vez más” de Gobierno de Castilla y León, ante “el planteamiento absoluto de irresponsabilidad y falta de rigor” del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, que “utiliza el modelo como confrontación partidista y no hacer nada”. “Ante esta situación, el PSOE ejerce con rigor y causalidad, con una respuesta que pueda servir de base a la negociación”, sostuvo, con un documento “en positivo y siendo alternativa, huyendo de esas confrontaciones”.
Martínez insistió que el objetivo es que este “no sea el modelo del PSOE, sino de la Comunidad, buscando apoyo de cuántos agentes económicos y sociales puedan escuchar”. “No podemos conformarnos”, comentó el secretario autonómico de los socialistas, quien consideró que este documento desarrolla el que en su momento firmaron el anterior presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el anterior líder de los socialistas, Luis Tudanca, hace 15 años, un planteamiento que calificó de “general, con el que todo el mundo podría estar de acuerdo”.
“Mañueco habla constantemente del coste efectivo de los servicios, pero si no ordena el territorio para calcularlo, hablar de ello es hacerlo de algo absolutamente etéreo. Siempre tiene la camiseta del PP y no se pone nunca la de Castilla y León. Ojalá nos hubiera llamado para pactar un documento común. Pero no lo hace y ya dijo antes de las elecciones que al PSOE ni agua. Así que tomamos nosotros la iniciativa”, reprochó Martínez.


