La factura de luz sube casi un 5% en mayo tras dispararse el gas y el carbón

La factura de luz sube casi un 5% en mayo tras dispararse el gas y el carbón

Los precios de la electricidad en el mercado mayorista, conocido como Pool, se dispara un 13% en los primeros días de mayo respecto al pasado mes de abril. Respecto al año pasado, pese a las lluvias de los últimos meses, el precio sube un 2,4%.

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El precio del mercado pool representa un 33% en la factura eléctrica, por lo que su fijación afecta a los consumidores finales. De esta forma, la luz sube cerca de un 4,5% en la primera parte de mayo, debido principalmente al incremento de materias primas como el gas y el carbón, utilizadas en las centrales de ciclo combinado.

De media, el precio alcanza los 48,25 euros/MWh. La ininteligible factura de la luz depende del suministro eléctrico formado por las energías renovables, térmicas, ciclos combinados y nucleares. Para fijar el precio final se utiliza el precio más elevado de todo el mix. Pese a que los ciclos combinados en las centrales térmicas apenas suponen el 14% del total de la producción, los clientes pagan toda la luz a ese precio.

Las eléctricas, con las subidas del gas y carbón, apenas usan este tipo de producción para suministrar energía debido a los altos costes que tienen que soportar, pero como éstos se incrementan por los precios, al final repercute negativamente en los bolsillos de los consumidores.

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Asimismo, se da ahora la paradoja de que en España ya no hay alertas por sequía. Los embalses están al 80% de su capacidad, algunos llegan al 100% y han tenido que abrir compuertas. De hecho los niveles han alcanzado su máximo en la última década, y la producción hidráulica se ha elevado con fuerza en el último año. Además, también ha aumentado la producción eólica, casi un 35% más que en mayo de 2017.

Según los expertos del grupo ASE, la producción tendría que tener un precio cercano a los 40 euros/MWh, pero alcanza los 55. Esta notable diferencia se debe a que los precios del gas se han disparado más de un 40% en el último año, mientras que el carbón lo hace en más de un 35%. Con estos incrementos, el coste de la producción se dispara, y por tanto parte de esta elevación de precios repercute en la factura final.

Pese a estos disparados precios, la factura podría ir en aumento ya que el gas sube casi un 9% en lo que va de mes, mientras que el carbón lo hace en un 5,6%. “De momento la subida de los mercados de futuros no parece encontrar techo y dadas las tensiones geopolíticas, la incertidumbre es elevada”, afirman desde ASE.

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