Un nuevo estudio económico de CreditLogic revela que la fuerte demanda extranjera está impulsando al alza los precios en el mercado inmobiliario español, especialmente en el sur de Europa (España, Portugal, Italia y Grecia). Sin embargo, la banca doméstica aún no logra capitalizar esta actividad a través de un mayor negocio hipotecario vinculado. El informe sitúa este fenómeno en un contexto más amplio: crecimiento económico, oferta de vivienda insuficiente, interés sostenido de inversores internacionales y demanda demográfica interna.
La demanda extranjera ha alcanzado recientemente uno de sus niveles más altos: en el primer trimestre de 2025, los compradores internacionales representaron el 14,1% de todas las operaciones de compraventa, según datos del Registro de la Propiedad. Además, los precios se mantienen elevados: el Índice de Precios de Vivienda (IPV) del mismo periodo creció un 12,2% interanual, con incrementos similares tanto en obra nueva como en segunda mano, según el INE. Estos factores están contribuyendo a la presión alcista, mientras que la concesión de hipotecas por parte de bancos españoles avanza a un ritmo mucho más lento.
La desconexión entre ambos indicadores es significativa: desde 2010, el precio de la vivienda ha crecido un 69% más que el crédito hipotecario y, en los últimos quince años, se ha situado muy por encima del ritmo de creación de empleo. Esto muestra que muchas transacciones se financian en el extranjero o se realizan íntegramente al contado.


