Esta mañana en «Intereconomía Inmobiliario» hemos analizado la futura Ley LIDER (Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región). Es una ley decisiva para el sector porque busca transformar el modelo urbanístico de la Comunidad de Madrid simplificando trámites, reduciendo plazos y aportando mayor seguridad jurídica a promotores e inversores.
El sector considera que la normativa puede acabar con la “viscosidad burocrática” que hoy ralentiza los desarrollos urbanísticos, donde los procesos pueden alargarse hasta más de una década así lo ha destacado Sara Aranda, Directora General de Urbanismo Viceconsejería de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio de la CAM
La ley pretende integrar procedimientos, unificar informes sectoriales y coordinar mejor la evaluación ambiental para agilizar la planificación. Además, introduce una visión estratégica del territorio, permitiendo a los municipios definir planes más ágiles y a la región abordar su crecimiento metropolitano.
Con una población que crece más de 100.000 habitantes al año, el objetivo es facilitar la creación de suelo, acelerar la construcción de vivienda y favorecer la regeneración urbana, reduciendo incertidumbre y atrayendo inversión al sector inmobiliario.
Sara Aranda asegura que «la ley LIDER busca acabar con la burocracia que hoy ralentiza el urbanismo y dar certidumbre al sector»
En la misma línea, Miguel Díaz Batanero, director de Suelo de Metrovacesa, ha advertido de que “cuando los proyectos urbanísticos tardan demasiado en desarrollarse, muchas veces llegan al mercado ya obsoletos”, y defendió que agilizar el urbanismo es clave “porque es donde se decide cómo vamos a vivir en nuestras ciudades”.
Para Fernando Moliner, vicepresidente de ASPRIMA, asegura que el cambio es urgente: “El urbanismo no puede tardar 10 o 12 años en responder a las necesidades de la sociedad”. Además, recordó que el reto de Madrid es enorme: “La Comunidad necesitará hasta 1,5 millones de viviendas si quiere responder a su crecimiento demográfico”.
