Nuevo informe estadístico en materia de vivienda ofrecido por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El organismo oficial arroja luz sobre el mercado y aporta datos nacionales sobre la evolución del número de compraventas de viviendas registradas durante el mes de mayo.
Desde pisos.com, el director de Estudios del portal, Ferran Font, indica que “los datos reflejan una moderación más evidente de la actividad residencial tras el extraordinario dinamismo registrado durante el pasado año”. “En el quinto mes del año se realizaron 56.462 compraventas de vivienda, lo que supone un descenso interanual del 7,3%. A pesar de esta corrección, el volumen de operaciones continúa situándose en niveles históricamente elevados y confirma que el mercado sigue mostrando una actividad significativa, aunque con un ritmo de crecimiento más contenido”.
Font entra en materia: “La moderación afecta tanto a la vivienda usada como a la nueva. La vivienda usada, que concentra casi el 79% de las operaciones, registra una caída interanual del 7,6%, mientras que la vivienda nueva desciende un 6,0%, alcanzando 11.888 compraventas y representando el 21,1% del total. Aunque el peso de la vivienda nueva continúa siendo superior al observado en años anteriores, sigue condicionado por la limitada oferta de obra nueva disponible, un factor estructural que continúa restringiendo el crecimiento de este segmento”.
Desde el punto de vista territorial, la evolución presenta un comportamiento claramente dispar. Extremadura (+2,6%) y Andalucía (+2,2%) fueron los únicos mercados donde se vendieron más viviendas que hace un año. En el lado contrario destacan Cantabria (-28,6%), Región de Murcia (-19,1%) y Baleares (-16,8%), que experimentaron los mayores descensos. Entre los principales mercados, Catalunya limita la caída al 1,8%, mientras que la Comunidad de Madrid prolonga su ajuste con un descenso del 11,0% y la Comunitat Valenciana cae un 9,3%.
En definitiva, los datos confirman que el mercado residencial sigue dejando atrás el extraordinario dinamismo de 2025 y entra en una fase de mayor estabilidad. La actividad continúa en niveles muy elevados pero las tasas interanuales reflejan una moderación cada vez más clara.
De cara a los próximos meses, uno de los factores clave será la financiación. Aunque el Euríbor se mantiene relativamente bajo, el cambio de rumbo en la política monetaria del BCE acabará trasladándose a un encarecimiento del crédito hipotecario. Comprar una vivienda será más costoso para parte de la demanda y el acceso a la financiación podría complicarse. A todo ello se suma un problema que sigue sin resolverse: la falta de oferta, especialmente de vivienda nueva. Con este escenario, todo apunta a que el mercado mantendrá un buen nivel de actividad, aunque con un crecimiento más moderado y una evolución cada vez más estable.


