Durante décadas, la calle Serrano ha sido sinónimo del lujo más exclusivo en Madrid. Hoy, ese icono inmobiliario cede su trono. Según el último Informe de Máximos y Mínimos 2025 de Grupo Tecnitasa, el Paseo de Recoletos se ha convertido en la dirección más cara del país, con un precio medio de 19.000 euros por metro cuadrado. Un cambio que refleja cómo, incluso en el segmento inmobiliario más selecto, las preferencias y el valor de las ubicaciones pueden evolucionar.
Este estudio también identifica otros enclaves que marcan el pulso del mercado prime en España: Nou Llevant y Portixol, en Palma de Mallorca, alcanzan los 16.000 €/m²; Puente Romano, en la Milla de Oro de Marbella, los 15.000 €/m2; y el Paseo de Gracia, en Barcelona, ya supera los 10.000 €/m² y mantiene su aura de exclusividad.
Factores como la escasez de oferta, el atractivo para compradores internacionales y la singularidad de cada inmueble son los que sostienen –e incluso elevan– estos precios récord. La combinación de producto único, ubicación privilegiada y demanda global crea un ecosistema que no se ve afectado por las mismas dinámicas que el resto del mercado.
«En el segmento prime, no se trata solo de adquirir metros cuadrados. Lo que realmente se compra es un estilo de vida y una experiencia asociada a un lugar irrepetible –explica Felipe Reuse, director general de Property Partners en España–. Estamos viendo cómo, en estas localizaciones, la presión de la demanda internacional mantiene los valores en máximos históricos, y cómo el comprador busca propiedades que ofrezcan algo más que ubicación: diseño, servicios, exclusividad y privacidad».


